viernes, 11 de noviembre de 2016

La señora Dalloway como una proyección intrapersonal sobre el desorden emocional de Virginia Woolf

     Culturalmente se ha aceptado la tesis de que el artista plasma en su obra aspectos autobiográficos, semblanzas que abruman su existencia y a manera de redención, los transmite implícitamente al público. Estas representaciones no son suficientes para terminar con los suplicios intrapersonales, y consecuentemente, el suicidio emerge como un subterfugio.
     
     Tal es el caso de Virginia Woolf (1882-1941), una de las principales exponentes del modernismo literario, quien además sentó las bases de la novela contemporánea. Mujer que se vio atormentada por un trastorno de bipolaridad. En su novela La señora Dalloway (1925), Woolf realiza una minuciosa proyección acerca de lo que no se pudo concebir en relación a su destino.
     
      La historia en sentidos prácticos prescinde de una trama exterior a la conciencia de los personajes, utilizando al monólogo interior como un recurso que marca el flujo por el cual se traslada la lectura. El argumento es sencillo y convencional, sin retazos atípicos ni frívolos: sigue a una mujer que organiza una fiesta y a los inconvenientes provocados por dicha planificación.
     
     La narrativa transcurre  en un solo día, en un breve plazo que sintetiza la vida y el porvenir de Clarissa Dalloway. Paralelamente, se encuentra Septimus Warren Smith, un joven que volvió psíquicamente dañado de la guerra. La introspección que se efectúa en estos personajes plasma la vida de Woolf y los eventos, que intermitentemente se presentaron a lo largo de su vida.
     
     Las alusiones autobiográficas en la novela son evidentes al momento de investigar la semblanza biográfica de la autora y las repercusiones que distintos eventos beligerantes contra su persona tuvieron sobre su vida. Asimismo, se justifica la existencia y posterior suicidio de Septimus, así como la personalidad de Clarissa y su refugio inmaterial en su propio talento.
     
     Para realizar una interpretación de la obra, es imperativo conocer los desórdenes emocionales de la autora. El trastorno bipolar II –el cual Woolf compartía con Septimus– se caracteriza por la prolongación de episodios depresivos, mientras que las fases maníacas son moderadas. La introspección presente en la obra de la feminista inglesa funge como un efecto colateral de este trastorno, ya que a través del monólogo interior revela en sus personajes un comunicado trascendente en relación con los procesos creativos y las circunstancias, en cierto punto, exteriores a la lectura: la consciencia del artista.
     
     A continuación se explaya el paralelismo entre Virginia Woolf y Septimus, prosiguiendo con Clarissa, personaje que funge como una probabilidad transversal que la autora pudo aprovechar.
     
     En 1895, con trece años de edad, Woolf es víctima de su primer colapso nervioso, causado por la muerte de su madre. Dos años después presentó otro colapso que no tuvo consecuencias interpersonales. Su tercer –y más dramático– episodio  fue ocasionado por muerte de su padre en 1904, este suceso la conllevó a su primer intento de suicidio, lanzándose por una ventana, de igual forma, escribe en su diario sobre las voces que agobian a diario.
     
      Hasta este punto, Septimus expone en la obra bastantes referencias sobre los sucesos mencionados con anterioridad: al volver trastornado de la Primera Guerra Mundial debido a la muerte de un allegado que conoció en el conflicto bélico; las voces dentro de su cabeza provocan que su percepción se reduzca exclusivamente a su consciencia.
     
      Después de otro intento de suicidio, Woolf es internada en contra de su voluntad en 1915. Posteriormente, en 1936, alcanza un periodo de lucidez, al creerse curada por completo. Escribe: «Me he sentido en conjunto fuerte y animada. ¡Despierto de la muerte –o del no ser– a la vida!»
     
     Esto rememora a los instantes anteriores la muerte de Septimus, los momentos que corresponden a la felicidad pura, al deseo de escapar con Rezia y no ser internado por algún doctor. La manía, en términos psicológicos, se refiere a ese sentimiento extremo de bienestar; por lo tanto, el conjunto formado por este concepto, sumado a las tendencias psicóticas de Septimus y a su depresión, da como resultado el diagnóstico intuitivo de un Trastorno Bipolar II, el mismo que Woolf padecía.
    
     Al inferir que arruinaba la vida de su pareja, Septimus se suicida lanzándose por una ventana. La autora inglesa se acabó con su vida en 1941 en el río Ouse; escribió una carta dirigida hacia su marido Leonard, donde mencionaba que no quería seguir arruinando su vida y que ya no podía soportar a las voces dentro de su cabeza.
      
     Septimus Warren Smith es una minuciosa proyección sobre el trágico destino de su autora; retrata los estragos psicológicos que palidecen a la mente, mientras que todo dentro y fuera del individuo se desmorona lentamente en una espiral autodestructiva.

     En el polo opuesto, se encuentra Clarissa Dalloway: una mujer de la burguesía que tiene remordimientos par no haber aprovechado sus oportunidades en el pasado y que oculta su inseguridad y ausencia de amor propio al organizar fiestas y tomar actitudes pretenciosas ante los integrantes de la alta sociedad inglesa de la época.
     
     Clarissa dejó atrás a su amante Peter Walsh y a su mejor amiga Sally Seton por el superficial propósito de obtener renombre al casarse con Richard Dalloway y establecerse en una gran casa en Londres. Haber abandonado a esas dos individualidades hizo que la señora Dalloway se consumiera en aflicción, y progresivamente, perdiera la confianza en sí misma.
     
     Las figuras que integran el círculo social de la protagonista de la novela poseen diversas opiniones sobre aquella mujer; todas esas ideas son complementarias entre sí, pero sólo en los aspectos negativos de Clarissa: distanciada de su familia, monótona y tendenciosa a la circunspección, lo cual suprime su personalidad.
     
      La señora Dalloway, al enterarse del suicidio de Septimus –personaje con el cual ella nunca estableció contacto– contempla su decisión, hasta el punto de admirarlo. Finalmente, después de un dilema filosófico, decide proseguir con su vida, a pesar de ser infeliz.    
     
     La disgregación interior que Woolf presentó durante su vida empata con la percepción que formuló con Clarissa Dalloway; la autora se refugió de sus martirios al escribir y formar parte de un grupo de connotados intelectuales, mientras que la protagonista de su magnum opus se esconde de la tragedia personal detrás de sus fiestas.
     
      La contraposición conceptual presente entre los dos protagonistas de la novela representa la división mental que afligió a Woolf durante toda su vida; asimismo, el impacto que emocional que conllevó Clarissa al enterarse de la muerte de Septimus refleja los conflictos intrapersonales de la autora.
      
      A grandes rasgos, La señora Dalloway busca transmitir la incertidumbre en niveles sensitivos; todo aquello que carcome lentamente al ser, mientras que éste presencia su desmoronamiento cognitivo paso a paso, hasta llegar a un plano de soledad cósmica, donde todo se reduce a una consciencia completamente aislada de la sociedad.


Bibilografía
Figueroa, G. (2005). Virginia Woolf: enfermedad mental y creatividad artística. Recuperado de: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872005001100015

Royal College of Psychiatrists. (2010). Trastorno bipolar (maníaco depresivo). Recuperado de: http://www.sepsiq.org/file/Royal/TRASTORNO%20BIPOLAR.pdf


Imagen recuperada de: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:George_Charles_Beresford_-_Virginia_Woolf_in_1902.jpg

sábado, 17 de septiembre de 2016

OK Computer - Radiohead

Radiohead no sólo se ha consolidado como una de las mejores bandas de la actualidad, sino como una de las más grandes en la historia del rock. Con el transcurso de los años lo han demostrado gracias a su dinámica polifonía y su impasible vanguardismo.

  El reconocimiento unánime llegó en 1997 con su tercer álbum de estudio, OK Computer. Trabajo en el cual musicalizaron doce canciones con una distinción única, y una percepción lírica nunca antes realizada en la historia de la música.

  La temática se explaya en los bretes sociales y su impacto directo en el individuo; pasando por la guerra, la corrupción, el consumismo y principalmente la tecnología, que remplaza las experiencias tangibles del día a día por entretenimiento vacuo y artificial; y concluyendo con aspectos intrapersonales y psicológicos, como la ansiedad, la depresión y la soledad.

  Thom Yorke vocaliza melancólicamente todos los temas, añadiéndoles profundidad y provocando paroxismos emocionales. La letra de éstos está inspirada principalmente en la ficción Shakespeare y Douglas Adams.

Arte del álbum por Stanley Donwood.

  Instrumentalmente el álbum no sigue ningún patrón determinado. Presenta influencias de la música clásica y electrónica; emplea desde los convencionales instrumentos del rock como las guitarras, la batería y el bajo; hasta utilizar el órgano, violines, el mellotrón, un xilófono, y sintetizadores.

  El título alude a la revolución informática y tecnológica que se presentó a mediados de los 90’s. Un nombre que hace referencia al inminente futuro y la inquietud proveniente de esta incertidumbre.

  Ejecutada por Nigel Godrich, la producción fue un trabajo muy laborioso. Basta escuchar cualquiera de los tracks para percatarse de la complexión sonora otorgada por las distintas mezclas.

  “Paranoid Android”, la segunda pieza del álbum y escrita en distintos compases, corresponde la unión de dos melodías completamente diferentes. Inicia con una guitarra acústica y una cabasa, progresando con violentos riffs y un delirante solo de Jonny Greenwood. La satírica y sombría lírica hace referencia a la novela The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy.




  “Exit Music (For a Film)” es una melancólica balada inspirada por Romeo y Julieta. La voz de Yorke se encuentra en primer plano hasta que llega a su clímax a partir de la introducción de la batería y un slide de Jonny Greenwood.



  “Let Down” corresponde a una de las canciones más complejas de la historia. Escrita en distintos compases al igual que “Paranoid Android”, y con el ritmo de “Exit Music (For a Film)”, presenta agobiantes versos sobre la depresión. Para optimizar la experiencia y percatarse de la gran producción, escúchese con audífonos.



  “Karma Police”, una de las canciones más conocida de Radiohead, sigue un ritmo marcado por el piano y acompañado por la acústica. Narra la indignación ante los inexpresivos y aquellos que se oponen al status quo.



   “Fittier Happier” es un experimento, algo que quizás no se pueda considerar una canción como tal. No sigue un ritmo, sino que una voz mecanizada redacta las estereotipadas condiciones que la sociedad establece para llevar una vida perfecta o ideal.



   “Electioneering” es el tema más pesado del álbum. Repleto de mensajes políticos correspondientes a lo que sucedía en el Reino Unido con la elección de Tony Blair. Un retrato del cinismo político.


  
  “Climbing up the Walls” es un relato sobre la paranoia y la ansiedad. Musicalizada con violines, tambores y sintetizadores, provoca perturbación y detalles futuristas. Narra una historia abierta a diversas interpretaciones.


Si somos literales, nos encontramos con un psicópata observando a su siguiente víctima; pero si vamos más allá, descubrimos que es una canción con tintes psicoanalíticos, al hacer referencias implícitas al subconsciente, el inconsciente, y al yo. Lo único que queda claro al escuchar esta canción, es que el narrador es el horror en sí.


  “No Surprises” representa a un individuo que no soporta más a la corrompida sociedad y el impacto que ésta tiene en su vida. Una canción sobre la depresión y  lo que recurrentemente significa su controversial fin: el suicidio. Un xilófono acompaña a esta melodía.



  OK Computer es acaso el disco más aclamado de toda la historia de la música. Posee una calificación perfecta en prácticamente todos los sitios de crítica especializada.

Fuente: www.albumoftheyear.org

   Además de su aguda crítica social, OK Computer es un emulador de emociones. Transmite sentimientos intensos sin llegar a ser meloso y presenta una perspectiva imparcial de la sociedad contemporánea.



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lunes, 12 de septiembre de 2016

Taxi Driver

Este 2016 se cumplieron cuarenta años del estreno de la ópera prima de Martin Scorsese, Taxi Driver. Una película independiente, que contó con menos de dos millones de dólares de presupuesto, catapultó la carrera de Jodie Foster y del propio Scorsese; ganando la Palma de Oro y recibiendo cuatro nominaciones a los Premios Oscar, este largometraje es considerado un clásico del cine.

Robert De Niro personifica a Travis Bickle, un veterano de guerra mentalmente inestable que sufre de insomnio y conduce un taxi en el turno nocturno, trabajando de diez a doce horas diarias. Su taxi recorre toda la ciudad, desde los barrios marginados de Nueva York, como Bronx y Harlem, hasta las grandes urbes sociales.

Travis se enamora de Betsy (Cybill Shepherd), una empleada de la propaganda del candidato presidencial Palentine. Su relación no prospera debido a la extravagante conducta del protagonista.

Después de este suceso, Travis concluye que ella es como todos los demás, fría y distante. Sus años en la soledad lo hacen reflexionar, hasta que infiere que él es el hombre solitario de Dios.

Travis observa durante sus largos trayectos la decadencia de la sociedad y la «escoria» que la habita. La violencia, la corrupción y el crimen son retratados con una singularidad única que convierten al espectador en un personaje que, inevitablemente, no puede tomar acción para resolver estas problemáticas.

Una noche, una prostituta menor de edad (Jodie Foster) intenta escapar de su proxeneta subiendo al taxi de Travis, sin embargo, es retenida en el intento. Este susceso hace sentir al personaje de Robert De Niro moralmente responsable, y ahora intentará protegerla.

Finalmente, cansado de las problemáticas sociales relacionadas con el crimen, decide formar parte de la acción.



Un retrato nihilista sobre la soledad y la disgregación de la comunidad, repleto de simbolismo y metáforas en los diálogos que enriquecen el significado implícito de la trama.

Una de las mejores actuaciones de Robert De Niro, quien realiza uno de los monólogos más conocidos en la historia del séptimo arte. Su interpretación, convierte a Travis en un personaje extraído de una película de horror, por el cual, sentimos empatía. Su transformación física sólo comprende una minúscula parte del gran mérito de esta actuación, sus gestos y dicción lo son todo. Este personaje significó la consolidación de Robert De Niro como uno de los mejores actores de la historia.

Jodie Foster, a pesar de sus quince años, presenta una madurez interpretativa que hizo florecer su carrera y la convirtió en una actriz reconocida internacionalmente.

Sin la dirección de Martin Scorsese, Taxi Driver no sería tan icónica como lo es hoy en día. Su percepción fue el punto clave para  que el guion de Paul Schrader cobrase complejidad.

La narrativa visual es espléndida, permite que el espectador entienda la historia sin la necesidad de escuchar los diálogos. Asimismo, transmite el agobio generado por la violencia.

Cada toma, cada plano, y cada secuencia poseen un significado, ya sea explícito o implícito, que muestra la desintegración social y racional.

Sin duda alguna, Taxi Driver es una de las mejores películas en toda la historia del cine. La crítica, la audiencia y el transcurso del tiempo la ha localizado a la altura de clásicos como 2001: A Space Oddyssey, Vertigo y The Godfather.

Imposible ser indiferente a este filme, porque al fin y al cabo, es una cinta acerca de la humanidad en sí, sobre todo lo que este conjunto entremezcla, y acaso, sobre su destino.

Imprescindible para quien se considere cinéfilo.



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miércoles, 7 de septiembre de 2016

The Velvet Underground & Nico

1967 fue un gran año para la música popular. Con el Sgt. Peppers, el álbum más aclamado de The Beatles, y The Piper At The Gates Of Dawn, el primer álbum de estudio de Pink Floyd; pero un grupo se antecedió unos meses y lanzó el álbum que transformó radicalmente el estilo del rock, y de la música en sí: The Velvet Underground.

The Velvet Underground and Nico, grabado en Nueva York y financiado por Andy Warhol, comprende uno de los pilares fundamentales de la música popular. Una infinidad de artistas y agrupaciones lo mencionan como su inspiración, desde David Bowie, Joy Division y The Strokes, que denotan en sus primeros trabajos paralelismos instrumentales, hasta Brian Eno y Metallica.

Esto es por mencionar unos pocos artistas, debido a que la lírica de sus temas dejó atrás lo moralmente aceptado, y dio pie a composiciones transgresivas y obscenas, lo cual provocó que el álbum, cuyas grabaciones terminaron en el ´66, tuviera problemas con la censura y su lanzamiento se haya retrasado hasta un año. El abuso de drogas, la violencia de género, el sadomasoquismo y las desviaciones de conducta son los principales temas tratados en este álbum.

Portada del álbum diseñada por Andy Warhol

La gente normalmente rechaza lo que le parece ajeno o extraño; no trasciende de su zona de confort y prefiere estancarse antes de probar algo nuevo. El disco fue un fracaso comercial, al haber desaparecido de la noche a la mañana de las disquerías. Acaso el fuerte contenido de esta producción, su falta de similitud con la música de la época, y la negación de la radio para la reproducción de sus canciones por su violenta lírica, fueron los principales detonantes de este fracaso.

Con el paso del tiempo, el álbum se revindicó y hoy en día está considerado como uno de los mejores de la historia. Su influencia e impacto cultural han sido innegables.

Para la producción, Andy Warhol invitó a la cantante alemana Nico a realizar una colaboración. Esta decisión disgustó a los miembros del grupo, ya que Nico no tocaba ningún instrumento y su tipo de voz no era correspondiente a los versos de las canciones. Por lo cual, las tres canciones en las cuales ella es la voz principal (“Femme Fatale”, “All Tomorrow Parties” y “I’ll Be Your Mirror”) fueron adaptadas.

Todas las canciones, a excepción de “Sunday Morning” y “European Son”, fueron escritos en su totalidad por Lou Reed, principal vocalista y líder de la agrupación.

“I’m Wating for the Man” relata la historia de un hombre que se dirige al barrio de Harlem para comprarle a su dealer heroína por veintiséis dólares. La voz de Reed y la instrumentalización demuestran la ansiedad del cliente. Lou Reed declaró que todo acerca de esta canción es cierto, a excepción del precio.

“Venus In Furs” es una mezcla entra la transgresión y la psicodelia. Instrumentalmente perfecta y líricamente atormentante. Trata temas tabú como el sadomasoquismo y la esclavitud. Cruda y delirante, forzó los límites de la música. Esta canción comprende una interpretación del libro homónimo publicado en 1870 por Leopold von Sacher-Masoch.

“Heroin”, la canción más popular de la banda,  es una sórdida narración acerca de los efectos de la heroína en el cuerpo. Desde su inducción venérea, hasta su apocalíptico clímax. La canción sigue distintas escalas musicales cuyo ritmo va en aumento conforme la canción avanza.

“There She Goes Again” sigue a una mujer que huye de su novio después de sus constantes maltratos. Una serie de coros añaden un ritmo digerible y menos experimental a la composición.

“The Black’ Angel’s Death Song” es introducida con la experimental, y un tanto irritadora, viola de Cale. Da un punto de vista filosófico sobre la muerte.

Cale fue el principal aportador instrumental, al haber empleado la viola para añadir complexión a los temas, y haber coordinado a los demás músicos. A pesar de utilizar un instrumento bastante atípico para las corrientes musicales del siglo XX, añadió un toque especial a cada una de las canciones.

Aclamado actualmente tanto por la crítica y por el público en general, The Velvet Underground & Nico es un disco que todo melómano debe escuchar. Un clásico en toda la extensión de la palabra.



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viernes, 2 de septiembre de 2016

La insoportable levedad del ser

Milan Kundera es un escritor checo nacido en 1929. Su juventud fue oprimida por la ocupación soviética en la antigua Checoslovaquia y el establecimiento de la ideología socialista –la cual apoyó en un breve lapso de su biografía–. Al haber presenciado las atrocidades soviéticas, utilizó la literatura para retratarlos, e inclusive, satirizarlos.

 Se limitó a escribir únicamente tres libros en su lengua materna (La broma, La vida está en otra parte y El libro de la risa y el olvido), debido a la censura del Partido Comunista. Sus libros fueron prohibidos y emigró a Francia en 1975, donde continuó su labor artística.

En 1984 escribe, originalmente en francés, La insoportable levedad del ser, considerada por muchos la obra maestra de Kundera.

Desde su título, La insoportable levedad del ser anticipa al lector que se adentrará en una novela insólita para la corriente literaria predominante en la segunda mitad del siglo XX, totalmente atípica para quien es ajeno a la filosofía. Se conocerá el significado y la interpretación del título al emprender su lectura.

Pleiades - Max Ernst
La historia sigue la vida los cuestionamientos filosóficos de distintos durante la ocupación soviética en Checoslovaquia. Principalmente a Tomás, un cirujano mujeriego, y su relación con Teresa, una mujer insegura y celosa. Un encuentro casual los une, y a partir de otras circunstancias fortuitas, se crea un vínculo repleto de introspecciones y desdichas

Por otra parte, se encuentran Franz y Sabina, personajes cuya historia forja una subtrama nacida de la turbulenta relación entre Tomás y Teresa.

La historia es narrada por el propio Kundera, omnisciente e imparcial, quien se dirige directamente hacia el lector, y en ocasiones, rompe la estructura lineal de la narrativa para realizar analogías sobre los sucesos ocurridos en su libro, y las posibilidades presentadas a lo largo de su vida que no se realizaron.

Cada oración tiene un significado implícito relacionado directamente con las distintas corrientes del arte y del pensamiento. Cada palabra tiene un valor.

Introspección es el término clave para definir la semblanza de la lectura, ya que en cierto punto, la trama en sí se vuelve irrelevante y los monólogos interiores predominan la obra abarcando los sentimientos y los designios de los personajes. Se ahonda en la mente de los personajes, que inclusive podríamos decir que La insoportable levedad del ser es una novela psicológica.

Desde la primera página, las metáforas y analogías comienzas; introduciendo al texto con el conocido Mito del Eterno Retorno de Nietzsche y la tesis del autor checo sobre las distintas interpretaciones existenciales que éste conlleva.

Se plantean dos conceptos basados en el nihilismo y el existencialismo: la levedad y el peso.

El peso es todo aquello que comprende una vida con auténtico valor. Representa al hombre con responsabilidades, propósitos. Todo aquel que se esfuerza y sigue el orden establecido carga con el peso de su existencia. El ser busca crear su propia esencia para así ponderar su vida.

En contraparte tenemos a la levedad. La levedad, como su nombre lo indica, es una ligera carga del espíritu, que representa al individuo irresponsable, sin preocupaciones, que vive en los excesos y le es absurdo todo tópico que no lo incluya. Los ejemplos de la levedad son personas cuyas vidas no valen la pena.

Durante las distintas etapas representadas en la obra, los protagonistas ejercen como un péndulo en estos extremos filosóficos.

Conforme se desarrolla y se explaya la cuestión de la levedad y el peso, el lector se convierte en un personaje que sigue el flujo determinado por Kundera e inevitablemente toma una postura con la cual se identifica, haciéndole reflexionar sobre el valor de su propia existencia.

Las referencias culturales abundan. Desde políticos como Stalin, Robespierre y Hitler; artistas como Beethoven y Doré; pensadores como Platón y Nietzsche; e historias como la tragedia de Edipo. Todos estos homenajes se utilizan como analogías, y funcionan como una oda a la historia y al arte.

El impacto del contexto social en el cual se desarrolla un individuo y el impacto en éste y sus relaciones intrapersonales, como interpersonales son ejemplificados a partir de una –aparentemente– sencilla historia de amor.

El esteticismo, la muerte y el tiempo siempre están presentes en los siete segmentos del libro. Señalando que son elementos que siempre atormentan al hombre.

La religión es un tema también señalado, dando una sólida postura para argumentar acerca del efecto que produce en el humano. La conclusión es atea y contundente, utilizando alegorías y hechos históricos para permitir al autor presentar sus ideas.

Lo que inició con una historia de amor, terminó con una búsqueda por el valor de la existencia, demostrando que las pequeñas inquietudes conllevan a una reflexión más profunda, en la cual, nos percatamos del absurdo de la existencia.

Después de leer La insoportable levedad del ser, no vuelves a ser el mismo.



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sábado, 27 de agosto de 2016

Los olvidados

Hablar de Luis Buñuel es hablar sobre una de las personalidades más relevantes de toda la historia del cine. Entre 1929 y 1977 dirigió más de treinta películas caracterizadas por emplear elementos freudianos y pasajes surrealistas que formularon un único y reconocido estilo creativo que influyó a directores como David Lynch, Pedro Almodóvar y Alfred Hitchcock.

A causa de las dificultades provocadas por sus veredictos políticos y la censura franquista, gran parte de la obra de Buñuel fue filmada en Francia y México, nación donde dirigió y escribió Los olvidados, cinta que marca su hito artístico.

Los olvidados, estrenada en 1950, sigue la historia de varios niños en la Ciudad de México. Entre ellos destacan Jaibo, un adolescente que se escapa de la correccional y se reúne con su pandilla, integrada principalmente por Pedro, un niño despreciado por su madre que se gana la vida en las calles; por otro lado está el “Ojitos”, personaje aparentemente ajeno a la pandilla, es abandonado por su padre y acompaña a Don Caramelo, un mendigo ciego.




Un retrato de la desolación que muestra una cruda realidad que siempre ha subsistido en las zonas marginales de las grandes urbes sociales. Este conflicto es comúnmente ignorado por las grandes masas e incrementado por la inacción política.

En este caso, el efecto de la pobreza en los jóvenes es ejemplificada con la distinta gama personajes que representa a miles de niños que han sufrido de la inadvertencia de sus padres, y de la sociedad.

La narrativa es el punto más fuerte de la cinta, enfocándose implícitamente en la consciencia de los personajes y sus conflictos, tanto con el entorno en cual han sido criados, como consigo mismos.

Un guion polivalente que exhibe la urbanización de la Ciudad de México gracias al naciente fenómeno económico denominado El milagro mexicano, proveniente del estímulo positivo de La Segunda Guerra Mundial en la nación. Asimismo, muestra los distintos polos generados por la remodelación de toda una ciudad.

A pesar de sus tintes neorrealistas, Los olvidados no está exenta de los fragmentos oníricos que dieron forma a la filmografía de Buñuel; estos pasajes enriquecen el desarrollo de los personajes y nos adentran en su consciencia.

Cabe resaltar la secuencia del sueño de Pedro, que demuestra su aflicción maternal y su sentido de culpabilidad.

Cada encuadre posee una concepción metafórica que se adentra en cuestiones más  profundas como la muerte y complejos psicológicos. La psique humana es estudiada a partir de las reacciones de los distintos personajes según las circunstancias y sus propósitos.

Oscar Wilde en El retrato de Dorian Gray (1890) menciona que no los libros catalogados como inmorales son aquellos que muestra al mundo su realidad; y este aforismo no sólo aplica para los libros, sino para todo el conjunto que comprende el arte. Puede que Los Olvidados sea un ejemplo de ello, ya que después de cuatro días de su estreno la película fue removida de las carteleras, causado por las violentas reacciones provocadas en México. Un año después, Buñuel recibe el premio a mejor director en el Festival de Cannes, y la película es reestrenada con una gran recaudación en la taquilla mexicana.

Si bien Los olvidados no pude ser considerada ni neorrealista ni surrealista, se puede denominar como un ejemplo del “cine de la crueldad”. Buñuel proporciona imágenes de lisiados siendo golpeados sin pretender causar compasión en el espectador. Contrariamente, busca añadir insensibilidad al presentar al ciego como un avaro y lujurioso viejo, eligiendo a Miguel Inclán, actor mexicano reconocido por sus papeles como antagonista, para interpretar a Don Caramelo.

Esta película junto a El Mago de Oz (1939), Metrópolis (1927), y toda la filmografía de los hermanos de los hermanos Lumière, son las únicas piezas cinematográficas que han sido consideradas por la UNESCO como Memoria del Mundo.

Sólo se puede saber si una película es buena cuando ésta intenta transmitir un mensaje, cuando intenta agitar las ideas antes concebidas del espectador al introducir paroxismos emocionales, o hacerlo ver el mundo desde otra percepción. Los olvidados es una película que logra esto y va más allá de lo que recurrentemente busca el cine.


Una joya no sólo de la filmografía de Buñuel, sino del séptimo arte.

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martes, 23 de agosto de 2016

Imagine - John Lennon

En 1971, un año después de la separación oficial de The Beatles, John Lennon publicó su trabajo más famoso, Imagine. El reconocimiento internacional fue debido a la canción homónima, sin embargo, muy poco se ha hablado de los demás tracks de este álbum.

En Imagine conocemos una faceta distinta de Lennon, sin embargo la instrumentalización y los tintes psicodélicos de un par de canciones recuerdan a varios sonidos ya explorados por The Beatles en Revolver y en el aclamado Sgt. Pepper.

Conocer el contexto histórico en el cual fue grabado es importante para la comprensión de la lírica. El absurdo e injustificado conflicto bélico en Vietnam se encontraba en un punto controversial debido al activismo político, al cual Lennon se incorporó posteriormente, y el polémico mandato totalitario de Nixon basado en calumnias fueron los hechos que catapultaron el lanzamiento de Imagine.

Yoko Ono, mujer con quien ex-Beatle se desposó en 1969, fue una gran inspiración para la letra de baladas como “Oh My Love”, “Jealous Guy”, y “Oh Yoko!”.

Magistrales arreglos orquestales acompañan a la mayoría de las melodías y enriquecen el álbum en su totalidad.



El álbum comienza con la melodía que da título al segundo trabajo de Lennon como solista. Un mundo utópico donde se plantea la posibilidad de una sociedad pacífica e ideal, donde a base del esfuerzo es eliminado todo lo que usualmente provoca conflictos entre los hombres, como la religión, la guerra y las posesiones. Lennon utiliza “Imagine” para promover la unión entre todos los hombres y alejarnos de la codicia y el egoísmo. Invita a reflexionar sobre la posibilidad de un mundo donde todos sean felices. El piano acompaña a la voz de Lennon, y la adición de una orquesta marca el ritmo.



“Crippled Inside”, influenciada notoriamente por el country, es un himno contra el capitalismo y todo lo que éste abarca, como el consumismo, y el dictado de la “clase dominante” en el día a día del hombre moderno. A pesar de la sombría letra, el track cuenta con el arreglo musical más optimista de todo el álbum.

“Jealous Guy” pide perdón a Yoko, aunque su relación fue uno de los romances más reconocidos del siglo XX, existió un periodo en el cual Lennon se encontraba en una espiral autodestructiva ocasionada por su frecuente consumo de drogas y alcohol. Relata sus irracionales celos, y ofrece una disculpa a Yoko, ya que él reconoce ser así.

“It’s So Hard” es la canción más corta del álbum. La brevedad de esta pieza de hard rock es prácticamente imperceptible, ya que la guitarra de Harrison acompaña las expresivas vocales que exponen las quejas y dificultadas que se impusieron a Lennon a lo largo de la vida de su vida.

“I Don’t Wanna Be a Soldier” es la canción más extensa del álbum, y a su vez es uno de los temas más representativos de Lennon, ya que contiene múltiples mensajes explícitos contra el activismo militar. La guerra es visualizada desde varios puntos de vista por personas de diversos estratos sociales, los cuales llegan a una misma conclusión sobre esta bestia que termina con vidas y naciones. Cuenta con arreglos psicodélicos.



“Gimme Some Truth” expresa la frustración de la época causada por el amarillismo, la hipocresía y el chovinismo. Al igual que otras canciones del álbum, contiene evidentes referencias políticas relacionadas a la guerra de Vietnam. La letra es una gran sátira que sintetiza la voz de la juventud de los setentas.

“Oh My Love” es otra balada dedicada a Yoko Ono. La armoniosa voz de Lennon es acompañada por su piano, y la melódica guitarra de Harrison.



“How Do You Sleep” hace referencia directa al Sgt. Pepper y cuenta con un sonido bastante psicodélico, asimismo se ironiza la carrera en The Beatles de Paul McCartney y la enemistad que ahora John dirigia hacía él.

“How?” es un tanto filosófica, ya que varios cuestionamientos planteados por Lennon son presentados con una melodía similar al tema que titula al álbum y “Jealous Guy”.

“Oh Yoko” se utiliza a modo de conclusión en el disco y, notoriamente, está dedicada a la esposa de Lennon, quien se mantuvo su lado hasta que el destacado artista inglés fue asesinado en 1980.

En Imagine John Lennon se consolidó como uno de los compositores más importantes del siglo XX, ya que además de la complexión lírica, este álbum marcó toda una generación que se opuso a la guerra y a la mentira.



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jueves, 18 de agosto de 2016

Las puertas de la percepción - Huxley

Corrían los años cincuenta y muy poco se sabía sobre el efecto de las drogas alucinógenas en la mente humana, cientos de pruebas se llevaban al cabo alrededor con el propósito de averiguar cómo las sustancias alucinógenas alteraban la percepción humana. Aldous Huxley no dudo, he inmediatamente se ofreció como conejillo de indias para un experimento psiquiátrico, el cual consistía en probar una dosis específica de mescalina, el principio activo del peyote, y monitorear su impacto en la conciencia y en la óptica mundana.

Esta experiencia fue utilizada por el mismo Huxley para publicar en 1954 Las puertas de la percepción, donde relata concisa y minuciosamente el efecto que la mescalina tuvo en él.

El título de este ensayo proviene de la siguiente cita del poeta inglés William Blake:

Si las puertas de la percepción quedaran
depuradas, todo se habría de mostrar
al hombre tal cual e infinito

A partir de ese aforismo y las funciones conocidas del cerebro, Huxley elabora un concepto denominado válvula reductora del cerebro, que explica que éste órgano filtra gran parte del conocimiento y las imágenes que se pueden captar a través de los sentidos, nublado el auténtico significado del universo y todo lo que habita en él, con el fin de protegernos de la gran cantidad de información que invadiría al cerebro.

Basándose en su experiencia, el autor argumenta que la mescalina (y otros alucinógenos) trabaja como un elixir que abre las todas puertas de la razón y la percepción. Cuando se está debajo de estos efectos, no presenciamos a los objetos y las circunstancias como lo que son, sino que observamos su significado conceptual, lo que permite conocer todo a fondo.

Doors of Perception - Peikwen Cheng
En este breve texto, también se acuña otra definición, llamada el filtro del ego, cuyo significado es bastante peculiar: cuando alguien se encuentra en un viaje astral, el yo y los demás son ignorados en su totalidad por la razón; lo cual provoca una purificación que permite al individuo comprender su entorno. Uno deja de preocuparse por sí mismo, y comienza a consternarse por el mundo exterior.

Asimismo, también son retratadas las distintas etapas conllevadas con el consumo de estas drogas. Comenzando con algo parecido a la cosmología y concluyendo con el terror, pero se refiere a un horror bastante específico: la impotencia cósmica, el miedo a desintegrarse bajo la presión de una realidad más poderosa de lo que pueden comprender las habilidades cognitivas.

Un pasaje que cabe resaltar es la percepción de unas flores por parte de Huxley:


No contemplaba unas flores ahora dispuestas de modo desusado. Estaba contemplando lo que Adán había contemplado al momento de su creación: el milagro, momento por momento, de la existencia desnuda.

Tennyson alguna vez dijo que si pudiéramos comprender una sola flor, sabríamos quienes somos y qué es el mundo. Esta sentencia complementa a la anterior, ya que hasta en el objeto más insignificante se encuentra el misterio que comprende el universo.

Cuando uno está experimentando los efectos de la psicodelia, la relación espacio-tiempo es irrelevante. Las necesidades básicas como el alimento y el sueño son olvidadas en su totalidad; un espectro de energía se apodera del cuerpo.

Huxley resalta que su nivel intelectual no disminuyó mientras permanecía drogado, sino que lo que parecía importante mientras se está limpio en realidad no tenía significado alguno.

Asimismo, el escritor inglés advierte que depende mucho del usuario el efecto que puede recibir al consumir esta droga; no lo recomienda a personas con tendencias psicóticas, ni a quienes no están conformes con su vida.

Este libro tuvo un gran impacto en la cultura popular, ya que estas sustancias ya no se consumían únicamente para la diversión, sino para la retrospectiva y la creación artística.

Podemos escuchar una infinidad de bandas que componían su música bajo efectos alucinógenos, tal es el caso de Jimi Hendrix, The Beatles, Pink Floyd, y The Doors, agrupación bautizada de dicha manera gracias a la influencia de este libro en la vida de Jim Morrison. Y esta influencia no es exclusiva en el terreno artístico, un caso menos conocido es el de Steve Jobs, quien declaró que era un habitual consumidor de LSD.

Aunque estas drogas como la mescalina y el LSD parezcan perfectas e inofensivas, no lo son. Basta con ver los múltiples casos de artistas que han muerto o han sido dañados gravemente por su consumo. Podemos mencionar a Sid Barrett, fundador de Pink Floy, quien perdió la lucidez ya que su adicción a las drogas agravó su desequilibrado estado mental. También se puede hablar de Hendrix, el guitarrista más prodigioso de la historia, encontrado muerto a los veintisiete años debido a una sobredosis.

Huxley concluye el ensayo comentando que cuando el efecto de la mescalina ha concluido, el hombre que regresa de esta experiencia no es el mismo, será más instruido y menos engreído. Asimismo, está mejor armado para comprender la relación de las palabras con las cosas y el racionamiento sistemático, el cual siempre intenta encontrar una respuesta al gran misterio.



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domingo, 14 de agosto de 2016

El gran Gatsby - Fitzgerald

Se dice que los grandes artistas y genios de antaño no fueron reconocidos en su época, que tuvo que llegar la muerte a promocionar su obra. Hay una infinidad de casos como prueba de ello, podemos pensar en Nikola Tesla, un hombre fundamental en la historia de la ciencia, y llegar hasta Van Gogh, artista que reformó el expresionismo; pero en este caso, un hombre de letras que murió creyendo que su obra fue un fracaso será el sujeto a tratar.

Francis Scott Fitzgerald nació en Minnesota, Estados Unidos, en 1896. A pesar de su posición económico y de codearse con intelectuales como T.S Eliot y Ernest Hemingway y vivir en el enigmático París de los años veinte, su vida no fue tan brillante como parecía. Sufría de alcoholismo, provocando ataques neuróticos a su esposa Zelda, mujer que buscaba abrirse un lugar en el panorama contemporáneo. Finalmente, murió en 1940 de un infarto agudo de miocardio.

El gran Gatsby es acaso su mejor trabajo, ya que es uno de los pilares de la narrativa estadounidense contemporánea, influenciando libros como El guardián entre el centeno, El club de la pelea, entre otros. Todo reconocimiento fue póstumo, ya que en su publicación en 1925 fue un rotundo fracaso comercial y no obtuvo comentarios positivos por parte de la crítica, podría decirse que el tiempo revindicó esta lectura y la convirtió en un clásico norteamericano.

La novela más icónica de la llamada Generación Perdida toma lugar en Long Island en el verano de 1922, narrando desde la perspectiva de Nick Carraway la misteriosa vida de su vecino multimillonario, Jay Gatsby, y su aspiración a recuperar un viejo amor.

La lectura retrata con minuciosidad la vida de la alta sociedad y sus excesos, asimismo la evolución del jazz y el contrabando de alcohol. Con esta magistral ambientación, Fitzgerald da pie a la historia con una trama sencilla pero bien ejecutada.

Nick, un graduado de Yale, llega a Nueva York en busca de oportunidades. Se muda al lado de una gran mansión donde realizan majestuosas fiestas recurrentemente. Un día recibe una invitación para acudir a una de aquellas fiestas de las que todo el mundo habla. Es digno de aclarar que Nick es la única persona que ha sido invitado personalmente, ya que estos eventos son abiertos para quien desee acudir. La espera termina y conoce al mítico Gatsby, con quien entabla una estrecha amistad.

Gatsby a pesar de no ser el narrador, es el personaje principal de la obra, el cual es protagonista en todas las situaciones relevantes. Conoció a una mujer llamada Daisy, de quien se enamoró, hasta que tuvieron que separarse abruptamente, ya que Gatsby tuvo que presentar sus servicios en la Primera Guerra Mundial.

Al volver condecorado del conflicto armado, e inexplicablemente millonario, compra una gran mansión en frente de la casa de su antigua amada, y organiza sus fiestas con propósito de que algún día ella acuda a una de ellas.

Gracias al narrador, Gatsby se reencuentra con Daisy, aunque ella está casada con Tom Buchanan, personaje el cual podemos considerar el principal antagonista.

Conforme transcurre la historia, conocemos más acerca de Gatsby por medio de sus conversaciones con Nick. Observamos que las celebridades también tienen problemas, independientemente de sus beneficios materiales.

Gatsby es un personaje que ofrece múltiples interpretaciones, lo podríamos presenciar como alguien romántico, quien busca recuperar el amor de su vida, Daisy. Pero sin lugar a dudas, simboliza la decadencia, un hombre que aparentemente lo tiene todo pero no al lograr lo que desea un sentimiento de vacío se apodera de él, consumando sus logros poco a poco. Gatsby es el ejemplo del sueño americano consumado, pero también es una gran metáfora demuestra proféticamente la caída de las ilusiones del ciudadano estadounidense en el Crac del 29.

Nick, el único allegado de Gatsby, observa de cerca su evolución y lo conoce a fondo, siendo empático con su silencioso sufrimiento. Sin esta amistad se presencia que aunque estemos rodeados de muchas personas, podemos sentirnos solos e inclusive incomprendidos.

Gran analogía del idealismo que retrata toda una época y crea uno de los romances más memorables de la literatura del siglo XX. 

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jueves, 11 de agosto de 2016

Mulholland Drive

La filmografía de David Lynch se caracteriza por emplear elementos surrealistas que añaden ambigüedad a la trama y a su vez explaya el conflicto principal, comúnmente ahondando en la psique de los personajes. Mulholland Drive es uno de los ejemplos más claros de ello, empleando diversas viñetas independientes que terminan uniéndose, por circunstancias externas a los personajes, y presentando un atípico desenlace que da pie a múltiples interpretaciones.

La secuencia inicial muestra a una mujer (Laura Harring) que ha sido secuestrada por sus choferes en la que aparenta ser su propia limosina; no pasa mucho cuando un grupo de adolescentes ebrios que realizaban su trayecto en sentido contrario chocan contra el vehículo donde se efectuaba el secuestro, siendo la mujer, cuyo nombre es hasta ahora desconocido, la única sobreviviente. El accidente ocurrió cerca de Hollywood, en la calle que da nombre a la película; ahora la mujer casi inconsciente emprende un recorrido, únicamente acompañada por su bolsa, hacia los suburbios. Encuentra una casa, presencia la partida de la dueña de la propiedad, y ahora se refugia en ella.

En la siguiente toma Betty, personaje interpretado por Naomi Watts, llega a Hollywood a perseguir su sueño de convertirse una actriz. Se hospedará en la casa de su tía, mientras ella realiza una filmación en Canadá.

Betty llega a la casa y se encuentra a la mujer del accidente, que debido al choque perdió todo conocimiento y terminó en condiciones amnésicas, únicamente recordando que debe tener cuidado de ciertos hombres. Ahora, la mujer se llama a sí misma Rita. La sorpresa de la joven aspirante a actriz es enorme, sin embargo, entabla una estrecha relación con Rita.

Paralelamente, unidades especiales investigan minuciosamente el accidente ocurrido en Mulholland Drive, ya que aparenta estar directamente relacionado con el crimen organizado.

Justin Theroux personifica a un prestigioso director de cine llamado Adam Kesher. Al mando un proyecto bastante ambicioso, busca a una actriz hasta que unos misteriosos hombres ajenos a la industria cinematográfica le exigen que escoja a una mujer en específico. Adam al negarse, es despedido.

Su ira ocasiona que dañe el auto de esos hombres. Se dirige a su hogar y descubre que su pareja lo engaña. Abandona su casa y se hospeda en el hotel de un amigo suyo, horas después, éste la avisa que ha recibido tiene mensaje. Al escuchar la amenaza, presa del pánico llama a su secretaria, ella le notifica que recibió un informe del banco, el cual explica que ya no tiene fondos.


Betty intenta ayudar a Rita a recuperar sus recuerdos, y al abrir su bolso, descubre que tiene muchísimo dinero en efectivo junto a una llave azul en él.

Esto es tan solo la introducción del largometraje estrenado en el 2001. A pesar de estar bombardeado por una gran cantidad de eventos intrigante, esto aún no es nada a comparación de lo que se aproxima.

A pesar de ser clasificada como un thriller psicológico, Mulholland Drive va mucho más lejos y se adentra en la consciencia, lo único que marca los límites de las pretensiones del ser humano. Se ejemplifica la intolerable contradicción de la razón contra el estado moral de un individuo y cómo este problema desmorona a cualquier persona.


El final es asombroso. Transiciones que no parecen tener sentido alguno que rigen como la clave para comprender la película. Abierto a interpretaciones de cualquier tipo, ya sean morales, psicológicas, culturales o filosóficas, proyecta con certeza nuestro propio subconsciente al elegir lo que creemos que ocurrió en la cinta que hizo a Lynch ganador del premio al mejor director en el Festival de Cannes.

Los Ángeles pasan a primer plano siendo retratados magistralmente a partir de los personajes y las distintas situaciones que enfrentan. Mostrando los distintos aspectos de la ciudad de las estrellas, desde sus zonas marginales, hasta las locaciones de la alta sociedad

Una extrema analogía sobre el peso de las decisiones mal tomadas y su repercusión en la integridad emocional.

A pesar de la profundidad de la multitud de temas tratados en la novena película de Lynch, al fin y al cabo es una película de amor; un amor en la ciudad de los sueños.

Si vas a ver esta película debes dejar atrás toda lógica y atreverte a viajar por una montaña rusa emociones y surrealismo cinematográfico.



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