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viernes, 11 de noviembre de 2016

La señora Dalloway como una proyección intrapersonal sobre el desorden emocional de Virginia Woolf

     Culturalmente se ha aceptado la tesis de que el artista plasma en su obra aspectos autobiográficos, semblanzas que abruman su existencia y a manera de redención, los transmite implícitamente al público. Estas representaciones no son suficientes para terminar con los suplicios intrapersonales, y consecuentemente, el suicidio emerge como un subterfugio.
     
     Tal es el caso de Virginia Woolf (1882-1941), una de las principales exponentes del modernismo literario, quien además sentó las bases de la novela contemporánea. Mujer que se vio atormentada por un trastorno de bipolaridad. En su novela La señora Dalloway (1925), Woolf realiza una minuciosa proyección acerca de lo que no se pudo concebir en relación a su destino.
     
      La historia en sentidos prácticos prescinde de una trama exterior a la conciencia de los personajes, utilizando al monólogo interior como un recurso que marca el flujo por el cual se traslada la lectura. El argumento es sencillo y convencional, sin retazos atípicos ni frívolos: sigue a una mujer que organiza una fiesta y a los inconvenientes provocados por dicha planificación.
     
     La narrativa transcurre  en un solo día, en un breve plazo que sintetiza la vida y el porvenir de Clarissa Dalloway. Paralelamente, se encuentra Septimus Warren Smith, un joven que volvió psíquicamente dañado de la guerra. La introspección que se efectúa en estos personajes plasma la vida de Woolf y los eventos, que intermitentemente se presentaron a lo largo de su vida.
     
     Las alusiones autobiográficas en la novela son evidentes al momento de investigar la semblanza biográfica de la autora y las repercusiones que distintos eventos beligerantes contra su persona tuvieron sobre su vida. Asimismo, se justifica la existencia y posterior suicidio de Septimus, así como la personalidad de Clarissa y su refugio inmaterial en su propio talento.
     
     Para realizar una interpretación de la obra, es imperativo conocer los desórdenes emocionales de la autora. El trastorno bipolar II –el cual Woolf compartía con Septimus– se caracteriza por la prolongación de episodios depresivos, mientras que las fases maníacas son moderadas. La introspección presente en la obra de la feminista inglesa funge como un efecto colateral de este trastorno, ya que a través del monólogo interior revela en sus personajes un comunicado trascendente en relación con los procesos creativos y las circunstancias, en cierto punto, exteriores a la lectura: la consciencia del artista.
     
     A continuación se explaya el paralelismo entre Virginia Woolf y Septimus, prosiguiendo con Clarissa, personaje que funge como una probabilidad transversal que la autora pudo aprovechar.
     
     En 1895, con trece años de edad, Woolf es víctima de su primer colapso nervioso, causado por la muerte de su madre. Dos años después presentó otro colapso que no tuvo consecuencias interpersonales. Su tercer –y más dramático– episodio  fue ocasionado por muerte de su padre en 1904, este suceso la conllevó a su primer intento de suicidio, lanzándose por una ventana, de igual forma, escribe en su diario sobre las voces que agobian a diario.
     
      Hasta este punto, Septimus expone en la obra bastantes referencias sobre los sucesos mencionados con anterioridad: al volver trastornado de la Primera Guerra Mundial debido a la muerte de un allegado que conoció en el conflicto bélico; las voces dentro de su cabeza provocan que su percepción se reduzca exclusivamente a su consciencia.
     
      Después de otro intento de suicidio, Woolf es internada en contra de su voluntad en 1915. Posteriormente, en 1936, alcanza un periodo de lucidez, al creerse curada por completo. Escribe: «Me he sentido en conjunto fuerte y animada. ¡Despierto de la muerte –o del no ser– a la vida!»
     
     Esto rememora a los instantes anteriores la muerte de Septimus, los momentos que corresponden a la felicidad pura, al deseo de escapar con Rezia y no ser internado por algún doctor. La manía, en términos psicológicos, se refiere a ese sentimiento extremo de bienestar; por lo tanto, el conjunto formado por este concepto, sumado a las tendencias psicóticas de Septimus y a su depresión, da como resultado el diagnóstico intuitivo de un Trastorno Bipolar II, el mismo que Woolf padecía.
    
     Al inferir que arruinaba la vida de su pareja, Septimus se suicida lanzándose por una ventana. La autora inglesa se acabó con su vida en 1941 en el río Ouse; escribió una carta dirigida hacia su marido Leonard, donde mencionaba que no quería seguir arruinando su vida y que ya no podía soportar a las voces dentro de su cabeza.
      
     Septimus Warren Smith es una minuciosa proyección sobre el trágico destino de su autora; retrata los estragos psicológicos que palidecen a la mente, mientras que todo dentro y fuera del individuo se desmorona lentamente en una espiral autodestructiva.

     En el polo opuesto, se encuentra Clarissa Dalloway: una mujer de la burguesía que tiene remordimientos par no haber aprovechado sus oportunidades en el pasado y que oculta su inseguridad y ausencia de amor propio al organizar fiestas y tomar actitudes pretenciosas ante los integrantes de la alta sociedad inglesa de la época.
     
     Clarissa dejó atrás a su amante Peter Walsh y a su mejor amiga Sally Seton por el superficial propósito de obtener renombre al casarse con Richard Dalloway y establecerse en una gran casa en Londres. Haber abandonado a esas dos individualidades hizo que la señora Dalloway se consumiera en aflicción, y progresivamente, perdiera la confianza en sí misma.
     
     Las figuras que integran el círculo social de la protagonista de la novela poseen diversas opiniones sobre aquella mujer; todas esas ideas son complementarias entre sí, pero sólo en los aspectos negativos de Clarissa: distanciada de su familia, monótona y tendenciosa a la circunspección, lo cual suprime su personalidad.
     
      La señora Dalloway, al enterarse del suicidio de Septimus –personaje con el cual ella nunca estableció contacto– contempla su decisión, hasta el punto de admirarlo. Finalmente, después de un dilema filosófico, decide proseguir con su vida, a pesar de ser infeliz.    
     
     La disgregación interior que Woolf presentó durante su vida empata con la percepción que formuló con Clarissa Dalloway; la autora se refugió de sus martirios al escribir y formar parte de un grupo de connotados intelectuales, mientras que la protagonista de su magnum opus se esconde de la tragedia personal detrás de sus fiestas.
     
      La contraposición conceptual presente entre los dos protagonistas de la novela representa la división mental que afligió a Woolf durante toda su vida; asimismo, el impacto que emocional que conllevó Clarissa al enterarse de la muerte de Septimus refleja los conflictos intrapersonales de la autora.
      
      A grandes rasgos, La señora Dalloway busca transmitir la incertidumbre en niveles sensitivos; todo aquello que carcome lentamente al ser, mientras que éste presencia su desmoronamiento cognitivo paso a paso, hasta llegar a un plano de soledad cósmica, donde todo se reduce a una consciencia completamente aislada de la sociedad.


Bibilografía
Figueroa, G. (2005). Virginia Woolf: enfermedad mental y creatividad artística. Recuperado de: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872005001100015

Royal College of Psychiatrists. (2010). Trastorno bipolar (maníaco depresivo). Recuperado de: http://www.sepsiq.org/file/Royal/TRASTORNO%20BIPOLAR.pdf


Imagen recuperada de: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:George_Charles_Beresford_-_Virginia_Woolf_in_1902.jpg

viernes, 2 de septiembre de 2016

La insoportable levedad del ser

Milan Kundera es un escritor checo nacido en 1929. Su juventud fue oprimida por la ocupación soviética en la antigua Checoslovaquia y el establecimiento de la ideología socialista –la cual apoyó en un breve lapso de su biografía–. Al haber presenciado las atrocidades soviéticas, utilizó la literatura para retratarlos, e inclusive, satirizarlos.

 Se limitó a escribir únicamente tres libros en su lengua materna (La broma, La vida está en otra parte y El libro de la risa y el olvido), debido a la censura del Partido Comunista. Sus libros fueron prohibidos y emigró a Francia en 1975, donde continuó su labor artística.

En 1984 escribe, originalmente en francés, La insoportable levedad del ser, considerada por muchos la obra maestra de Kundera.

Desde su título, La insoportable levedad del ser anticipa al lector que se adentrará en una novela insólita para la corriente literaria predominante en la segunda mitad del siglo XX, totalmente atípica para quien es ajeno a la filosofía. Se conocerá el significado y la interpretación del título al emprender su lectura.

Pleiades - Max Ernst
La historia sigue la vida los cuestionamientos filosóficos de distintos durante la ocupación soviética en Checoslovaquia. Principalmente a Tomás, un cirujano mujeriego, y su relación con Teresa, una mujer insegura y celosa. Un encuentro casual los une, y a partir de otras circunstancias fortuitas, se crea un vínculo repleto de introspecciones y desdichas

Por otra parte, se encuentran Franz y Sabina, personajes cuya historia forja una subtrama nacida de la turbulenta relación entre Tomás y Teresa.

La historia es narrada por el propio Kundera, omnisciente e imparcial, quien se dirige directamente hacia el lector, y en ocasiones, rompe la estructura lineal de la narrativa para realizar analogías sobre los sucesos ocurridos en su libro, y las posibilidades presentadas a lo largo de su vida que no se realizaron.

Cada oración tiene un significado implícito relacionado directamente con las distintas corrientes del arte y del pensamiento. Cada palabra tiene un valor.

Introspección es el término clave para definir la semblanza de la lectura, ya que en cierto punto, la trama en sí se vuelve irrelevante y los monólogos interiores predominan la obra abarcando los sentimientos y los designios de los personajes. Se ahonda en la mente de los personajes, que inclusive podríamos decir que La insoportable levedad del ser es una novela psicológica.

Desde la primera página, las metáforas y analogías comienzas; introduciendo al texto con el conocido Mito del Eterno Retorno de Nietzsche y la tesis del autor checo sobre las distintas interpretaciones existenciales que éste conlleva.

Se plantean dos conceptos basados en el nihilismo y el existencialismo: la levedad y el peso.

El peso es todo aquello que comprende una vida con auténtico valor. Representa al hombre con responsabilidades, propósitos. Todo aquel que se esfuerza y sigue el orden establecido carga con el peso de su existencia. El ser busca crear su propia esencia para así ponderar su vida.

En contraparte tenemos a la levedad. La levedad, como su nombre lo indica, es una ligera carga del espíritu, que representa al individuo irresponsable, sin preocupaciones, que vive en los excesos y le es absurdo todo tópico que no lo incluya. Los ejemplos de la levedad son personas cuyas vidas no valen la pena.

Durante las distintas etapas representadas en la obra, los protagonistas ejercen como un péndulo en estos extremos filosóficos.

Conforme se desarrolla y se explaya la cuestión de la levedad y el peso, el lector se convierte en un personaje que sigue el flujo determinado por Kundera e inevitablemente toma una postura con la cual se identifica, haciéndole reflexionar sobre el valor de su propia existencia.

Las referencias culturales abundan. Desde políticos como Stalin, Robespierre y Hitler; artistas como Beethoven y Doré; pensadores como Platón y Nietzsche; e historias como la tragedia de Edipo. Todos estos homenajes se utilizan como analogías, y funcionan como una oda a la historia y al arte.

El impacto del contexto social en el cual se desarrolla un individuo y el impacto en éste y sus relaciones intrapersonales, como interpersonales son ejemplificados a partir de una –aparentemente– sencilla historia de amor.

El esteticismo, la muerte y el tiempo siempre están presentes en los siete segmentos del libro. Señalando que son elementos que siempre atormentan al hombre.

La religión es un tema también señalado, dando una sólida postura para argumentar acerca del efecto que produce en el humano. La conclusión es atea y contundente, utilizando alegorías y hechos históricos para permitir al autor presentar sus ideas.

Lo que inició con una historia de amor, terminó con una búsqueda por el valor de la existencia, demostrando que las pequeñas inquietudes conllevan a una reflexión más profunda, en la cual, nos percatamos del absurdo de la existencia.

Después de leer La insoportable levedad del ser, no vuelves a ser el mismo.



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sábado, 27 de agosto de 2016

Los olvidados

Hablar de Luis Buñuel es hablar sobre una de las personalidades más relevantes de toda la historia del cine. Entre 1929 y 1977 dirigió más de treinta películas caracterizadas por emplear elementos freudianos y pasajes surrealistas que formularon un único y reconocido estilo creativo que influyó a directores como David Lynch, Pedro Almodóvar y Alfred Hitchcock.

A causa de las dificultades provocadas por sus veredictos políticos y la censura franquista, gran parte de la obra de Buñuel fue filmada en Francia y México, nación donde dirigió y escribió Los olvidados, cinta que marca su hito artístico.

Los olvidados, estrenada en 1950, sigue la historia de varios niños en la Ciudad de México. Entre ellos destacan Jaibo, un adolescente que se escapa de la correccional y se reúne con su pandilla, integrada principalmente por Pedro, un niño despreciado por su madre que se gana la vida en las calles; por otro lado está el “Ojitos”, personaje aparentemente ajeno a la pandilla, es abandonado por su padre y acompaña a Don Caramelo, un mendigo ciego.




Un retrato de la desolación que muestra una cruda realidad que siempre ha subsistido en las zonas marginales de las grandes urbes sociales. Este conflicto es comúnmente ignorado por las grandes masas e incrementado por la inacción política.

En este caso, el efecto de la pobreza en los jóvenes es ejemplificada con la distinta gama personajes que representa a miles de niños que han sufrido de la inadvertencia de sus padres, y de la sociedad.

La narrativa es el punto más fuerte de la cinta, enfocándose implícitamente en la consciencia de los personajes y sus conflictos, tanto con el entorno en cual han sido criados, como consigo mismos.

Un guion polivalente que exhibe la urbanización de la Ciudad de México gracias al naciente fenómeno económico denominado El milagro mexicano, proveniente del estímulo positivo de La Segunda Guerra Mundial en la nación. Asimismo, muestra los distintos polos generados por la remodelación de toda una ciudad.

A pesar de sus tintes neorrealistas, Los olvidados no está exenta de los fragmentos oníricos que dieron forma a la filmografía de Buñuel; estos pasajes enriquecen el desarrollo de los personajes y nos adentran en su consciencia.

Cabe resaltar la secuencia del sueño de Pedro, que demuestra su aflicción maternal y su sentido de culpabilidad.

Cada encuadre posee una concepción metafórica que se adentra en cuestiones más  profundas como la muerte y complejos psicológicos. La psique humana es estudiada a partir de las reacciones de los distintos personajes según las circunstancias y sus propósitos.

Oscar Wilde en El retrato de Dorian Gray (1890) menciona que no los libros catalogados como inmorales son aquellos que muestra al mundo su realidad; y este aforismo no sólo aplica para los libros, sino para todo el conjunto que comprende el arte. Puede que Los Olvidados sea un ejemplo de ello, ya que después de cuatro días de su estreno la película fue removida de las carteleras, causado por las violentas reacciones provocadas en México. Un año después, Buñuel recibe el premio a mejor director en el Festival de Cannes, y la película es reestrenada con una gran recaudación en la taquilla mexicana.

Si bien Los olvidados no pude ser considerada ni neorrealista ni surrealista, se puede denominar como un ejemplo del “cine de la crueldad”. Buñuel proporciona imágenes de lisiados siendo golpeados sin pretender causar compasión en el espectador. Contrariamente, busca añadir insensibilidad al presentar al ciego como un avaro y lujurioso viejo, eligiendo a Miguel Inclán, actor mexicano reconocido por sus papeles como antagonista, para interpretar a Don Caramelo.

Esta película junto a El Mago de Oz (1939), Metrópolis (1927), y toda la filmografía de los hermanos de los hermanos Lumière, son las únicas piezas cinematográficas que han sido consideradas por la UNESCO como Memoria del Mundo.

Sólo se puede saber si una película es buena cuando ésta intenta transmitir un mensaje, cuando intenta agitar las ideas antes concebidas del espectador al introducir paroxismos emocionales, o hacerlo ver el mundo desde otra percepción. Los olvidados es una película que logra esto y va más allá de lo que recurrentemente busca el cine.


Una joya no sólo de la filmografía de Buñuel, sino del séptimo arte.

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lunes, 4 de julio de 2016

El sabor de las cerezas

El día de hoy murió en París el cineasta iraní Abbas Kiarostami. A razón de este trágico suceso, el día de hoy reseñaré el largometraje que lo hizo ganador de la Palma de Oro en 1997: El sabor de las cerezas.

Un hombre de mediana edad conduce por Teherán en busca de alguien que le realice cierto trabajo. Durante sus conversaciones con los distintos candidatos (un soldado, un seminarista, y un taxidermista turco) conocemos su propósito: su plan es suicidarse y necesita a otro hombre que entierre su cuerpo. El argumento es sencillo; sin embargo, está cargado de filosofía y reflexiones acerca del suicidio por parte de los tres personajes que fueron escogidos por el señor Badii.

Es redundante mencionar que el tema central tratado por Kiarostami es el suicidio, aun así, cabe mencionar que este es analizado por los personajes de una manera distinta. El joven soldado se asusta después al enterarse de su deber; El seminarista utiliza argumentos religiosos para no cumplir con su trabajo e intentar que el señor Badii cambie de parecer; el viejo taxidermista acepta se compromete a realizar esta misión ya que necesita el dinero, pero recita un monólogo bastante interesante sobre el suicidio y su experiencia personal con él: un día, decidió acabar con su vida. Tomó una cuerda, y al anochecer fue a unos árboles a colgarse. Subió a atar la cuerda, y descubrió que aquellos árboles eran cerezos. Probó una cereza, un último bocadillo antes de morir. Estaba deliciosa. Comió más cerezas hasta que unos niños llegaron y le pidieron que agitara el árbol para poder recolectar cerezas. Al amanecer, regresó a casa con estos frutos.

Cada acción de los distintos personajes representa el pensamiento de tres clases de personas, los militares, los religiosos (independientemente de la religión, ya que todas condenan el suicidio), y el hombre civil. Podemos inferir que Kiarostami ve a los soldados como unos cobardes, ya que aunque tengan el valor de utilizar una pistola, no pueden afrontar la muerte. Del seminarista observamos que antepone al Corán sobre cualquier situación, utilizando los mismos sermones de siempre con apatía. El civil intenta, como los individuos anteriores, convencer al hombre que no se mate, aunque si esta es su decisión, cumplirá su prometido y no lo traicionará.

De la anécdota del taxidermista podemos corroborar que en el apego de un hombre a la vida hay algo más fuerte que en todas las miserias del mundo. Aquél parlamento hizo que Badii dudara sobre su intención.

Las cerezas fungen como una metáfora, ya que en Irán, son un fruto poco común y muy difícil de hallar; representan el balance entre lo agrio y lo dulce de la vida.

Badii es un hombre que cree que la vida ya no tiene sentido para él. No son revelados los hechos que lo influyen a cometer esto, pero entendemos que es alguien que sufre en demasía y tiene algún problema. Piensa estar seguro del sentido de la existencia.

La cinematografía es bastante sencilla, sigue al protagonista (Homayon Ershadi) paseando en su Range Rover por las afueras de la ciudad buscando a una persona. Esto ocasiona que la película sea lenta, se le debe tener paciencia y disfrutar de cada diálogo. No es recomendada para cualquier persona.

El final es el equivalente artístico al test de Rorschach, ya que como es abierto, hace que te proyectes en este polémico tema, y decidas sobre el destino del personaje. ¿Habrá abandonado el sabor de las cerezas?

La película se encuentra completa en YouTube (asimismo, se encuentra en esta entrada) con buena calidad, y subtítulos en español.

Una cinta que si logras apreciar, conservará un lugar en tu mente.






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lunes, 27 de junio de 2016

Breve introducción a la obra de E.M. Cioran

Emile Cioran fue un «pensador orgánico» rumano, cuya obra está caracterizada por pesimismo, repulsión hacia las masas, y una particular visión en la que el arte funge como el único motivo para no suicidarse. En sus libros describe poéticamente sus obsesiones y aquello que lo atormenta.

Nace el 8 de abril de 1911 en un pueblo a las afueras de Transilvania. Tuvo una infancia feliz, aunque siempre estuvo marcada por la melancolía. No sufrió ningún trauma que pudiera justificar su extremo odio y temor a los demás.

Desde pequeño fue unzufrieden (depresivo), lo cual siempre lo ha dejado con una sensación de vacío en su interior, y con dificultades para lograr el entusiasmo. Su insomnio fue otro factor que se sumó a esta desgracia.

En 1932 se matricula en filosofía y dos años después, con tan solo veintiún años de edad, publica En las cimas de la desesperación, obra en la cual utiliza aforismos con una longitud considerable para plasmar todo lo que aborrece.


Emil Cioran
En las cimas de la desesperación recolecta los pensamientos de sus pensamientos como un filósofo, que a pesar de su corta edad, ya detesta la vida. Consta su insignificancia en el universo, y en el mundo mismo. Al realizar esta lectura, podríamos asumir que Cioran padece de anhedonia (incapacidad de disfrutar la vida), sin embargo explica por qué se siente desolado y miserable, y por qué todos nos deberíamos sentir así. Escribe que sólo es feliz quien no piensa más que lo estrictamente necesario para vivir, y tiene toda la razón, ningún idiota es triste. Cuando ahondamos en cuestiones metafísicas o nos interrogamos la relevancia de la humanidad, comprendemos que vivimos en un absurdo y que lo que hagamos no importa a nadie más que a nosotros mismos y a nuestro diminuto círculo social. Cuando pensamos, nos preguntamos para qué vivimos, si no es tan sólo para consumir oxígeno y seguir las normas impuestas por la sociedad, las cuales nos dictan lo que es correcto y lo que no lo es. Mientras más nos esforcemos, más insignificantes son nuestros logros; el humano no conoce la trascendencia ya que todo será polvo, y nada de lo que hayamos hecho, habrá importado. El ser sufre porque despierta de sí mismo.

La soledad cósmica es un concepto incorporado para explicar la banalidad de la existencia: este sentimiento deja atrás la soledad individual (en la cual padecemos un tormento interno meramente subjetivo) para dar paso a una sensación de una nada objetiva; como si el mundo hubiera perdido todo su resplandor para evocar la monotonía esencial de los cementerios. A pesar de esto, el autor menciona que no es necesario jerarquizar los distintos tipos de soledad, ya que estar solo es lo suficientemente malo.

El pensamiento verdadero se parece a un demonio que perturba los orígenes de la vida, o a una enfermedad que ataca sus raíces mismas.

El suicidio no sólo es un tema importante en esta colección de aforismos, sino algo relevante en toda la obra de Cioran. Esta lectura funciona a modo de prólogo a una de las mentes más decepcionadas y angustiadas de la filosofía. El rumano establece que los suicidas son unos cobardes, debido a que su acto no es una rebelión contra la vida, sino una burda excusa para dar a entender que no soportaron las causas viscerales que los llevaron a esto. A quienes cometen esto los respeta como personas, porque sólo ellos experimentan grandes transfiguraciones a lo largo de su vida y tienen grandes pasiones. Los admira. ¿Por qué Cioran no se suicidó? Nos responde que la muerte le genera la misma repugnancia que la vida, cuando se encuentra al borde de dar aquel paso irreversible, siente en ese momento debe gritar, dar un aullido para consternar al universo, y que mejor manera de gritar que escribir.

El amor nacido del sufrimiento es el amor verdadero, así como la sabiduría que proviene de la desgracia. Ese amor que nace del desapego hacia los demás, aquél que nace cuando no nos queda nada. Esta definición nos hace ver como algo negativo y doloroso aquello que nos fue pintado como la perfección. Asimismo, menciona que en cierto grado es peor que la indiferencia, ya que nadie se ha suicidado porque le parecen indiferentes las condiciones de su vida, mientras que hay innumerables ejemplos de individuos que lo hicieron por amor.

Otro elemento presente en la obra de este autodenominado «pensador orgánico» es el ateísmo. Menciona que los cristianos no comprenden que Dios está aún más lejos de los hombres de lo que ellos están de él. Agrega que si el sufrimiento sirviera criterio, multitudes de seres humanos tendrían más derecho que él a considerarse hijos de Dios.

Anciano afligido - Van Gogh
La eternidad es otra obsesión explayada en su obra. Ésta nos hace vivir sin añorar ni esperar nada; la percepción del devenir resulta de la insuficiencia de los instantes, de la ausencia de oportunidades y tiempo para hacer lo que nos plazca.

Su obra está influenciada por filósofos como Schopenhauer, Chestov y Nietzsche, y su lirismo por autores de gran importancia en la literatura universal como Shakespeare y Dostoievski.

Rechazó todos los premios literarios que le fueron otorgados, como el Saint-Beuve de ensayo, entre otros.

Fue uno de los pensadores más fieles a lo retratado en sus libros: no tenía interés por socializar con los demás (en Conversaciones menciona que únicamente mantenía correspondencia con cuatro personas), le gustaba pasear por los cementerios, llegó odiar tanto a su país natal que nunca volvió a él y renunció a su lengua materna, adoptando el francés como primera lengua; y despreciaba su propia obra.


Los seres humanos no han comprendido todavía que la época de los entusiasmos superficiales está superada, y que un grito de desesperación es mucho más revelador que la argucia más sutil, que una lágrima tiene un origen más profundo que una sonrisa.



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Referencias:
  1. Cioran, Emil; En las cimas de la desesperación, Tusquets, México, 2009, 208 páginas (mi edición).
  2. Cioran, Emil; Conversaciones, Tusquets, México, 2012, 264 páginas, con biografía del autor (mi edición).
  3. Cioran, Emil; Breviario de los vencidos, Tusquets, México, 2013, 151 páginas (mi edición).

sábado, 25 de junio de 2016

Rebelión en la granja - Orwell

Un día como hoy, pero de 1903, nació el escritor y periodista británico George Orwell. En conmemoración de su natalicio, el día de hoy presentaré un pequeño análisis, libre de spoilers, de uno de sus trabajos más reconocidos y emblemáticos: Animal Farm. Antes de esto, debemos conocer un poco de su vida e ideales políticos, con el propósito de entender en su totalidad lo que Orwell quiso transmitir con su obra.


Su verdadero nombre era Eric Arthur Blair, nació en Motihari, una pequeña localidad India situada en la frontera con Nepal, y tan sólo un año después, se mudó junto a su madre y su hermana a Inglaterra. En 1922, después de haber terminado sus estudios en el Colegio Eton, se enlistó a la Policía Imperial India en Birmania, con el motivo de conseguir dinero y continuar con sus estudios. Tras cinco años en el cuerpo policía, desarrolla un odio hacia el imperialismo (demostrado en la totalidad de su obra), y vuelve a Inglaterra. Posteriormente vivió en la indigencia, hasta que consiguió un trabajo como profesor y se dedicó a escribir.

Orwell combatió en la Guerra Civil Española, para el Partido Laborista Independiente, con el objetivo de «matar fascistas porque alguien debe hacerlo»¹. Esta fue la experiencia más significativa de su vida, ya que lo ayudó a comprender los medios políticos y el futuro de una sociedad opresora. Comprobó que el fascismo y el comunismo son sólo etiquetas para camuflar una dictadura.

El conjunto de estas vivencias se convirtieron en fuertes influencias en su pensamiento, que fue trasladado a sus libros. 1984 (1949) es su libro más popular junto a Rebelión en la Granja. En ambos se critica totalitarismo y ejemplifican los actos del régimen nazi y el soviético.

Murió de tuberculosis en 1950.

George Orwell
Rebelión en la Granja fue publicada tras grandes luchas contra la censura, en 1945. Una alegoría que retrata el trágico destino de la Revolución Rusa, y expone las crueldades de la Unión Soviética bajo el poder de Stalin; pero esta novela corta, con menos de 150 páginas, es mucho más profunda y se convierte en una analogía sobre la política contemporánea. Independientemente de tu país y su forma de gobierno, es imposible que al leer este libro no te sientas identificado con los tratos que reciben los personajes, y las absurdas leyes de sus superiores.

Los animales de la Granja Manor, motivados por un discurso del viejo Cerdo Mayor, se rebelan ante el propietario de ésta, el señor Jones, y crean sus justas reglas para que todos, sin excepción alguna, gocen de los mismos derechos. Los animales, al comienzo, simbolizan a la clase obrera durante la Revolución Rusa, y el señor Jones representa al zar Nicolás II; a la vez, podemos inferir que el viejo Cerdo Mayor es una mezcla de Karl Marx (por sus ideales) y Vladimir Lenin (por comenzar con el movimiento), he aquí un fragmento de su discurso:

«Solo el hombre consume sin producir. No da leche, ni pone huevos, es demasiado débil para tirar del arado y su velocidad es tan pobre que no le permite atrapar conejos por sí solo. Y a pesar de esto, como dueño y señor de todos los animales los hace trabajar, proveyéndoles el mezquino y mínimo elemento necesario para mantenerlos, guardándose la parte más jugosa para él. Con nuestro esfuerzo se labora la tierra, con nuestro estiércol se abona y enriquece para dar mejores frutos y, sin embargo, no encontrarán uno solo de nosotros dueño de algo que no sea su pobre pellejo. Ustedes, vacas, que están aquí, ¿cuántos miles de litros de leche les han extraído este último año? ¿Y qué destino tuvo esa leche que debió servir para criar terneros robustos y sanos? Hasta la última gota ha ido a parar al estómago de nuestros enemigos. Y ustedes, gallinas, ¿cuántos han puesto este año y cuántos pollitos han sido incubados de esos huevos? El grueso y voluminoso resto ha ido al mercado produciendo dinero para Jones y su gente. Y tú, Clover, ¿dónde están esos cuatro potrillos que has engendrado, que debieron ser sostén y alegría de tu vejez? Todos fueron vendidos al año; no los volverás a ver. La mísera recompensa que recibiste por esas cuatro criaturas, además de todo tu duro trabajo en el campo, fueron tus escuálidas raciones y un miserable pesebre.» (P.23)
 Aquí, se critican los pocos beneficios que la clase trabajadora obtenía de sus grandes esfuerzos, mientras que los burgueses y gobernantes se apoderaban de todo. Se reclama un cambio en el poder, inicia una rebelión en la granja. Si damos un enfoque actual a este discurso, podríamos interpretarlo como una queja hacia los bajos salarios a comparación de la larga jornada laboral en México y demás países latinoamericanos.


 Canción de Lennon relacionada con el tema

Después del exitoso golpe de estado, los cerdos Snowball y Napoleón toman el poder y establecen una serie de siete «mandamientos», con los cuales los animales deben cumplir para vivir en igualdad, sin distinciones entre un animal y otro; esta es la esencia del comunismo: terminar con las clases sociales y abastecerse de bienes nacionales (en el caso libro, con los alimentos producidos por los propios animales).

Adaptación animada de 1954
Snowball, por contar con una ideología diferente a la de Napoleón, es exiliado de la granja y amenazado a muerte. Posteriormente, todos los problemas surgidos en la Unión Soviética (la Granja Manor), ya sean circunstanciales o realmente serios, son atribuidos a este personaje para así generar odio en los habitantes e identificar a un individuo como un enemigo nacional. Debido principalmente a este pasaje, sabemos que Snowball es Trotsky y que Napoleón es Stalin, más adelante esto es corroborado.

Más adelante comienza lo relevante de la trama, lo que convierte a esta breve novela en una sátira sobre la política: la corrupción que surge tras la adquisición del poder. Napoleón se vuelve más exigente e injusto con sus ciudadanos, y la nueva sociedad formada tras el derrocamiento del señor Jones se convierte en una dictadura. Los mandamientos anteriormente mencionados se van modificando para así favorecer a los cerdos (la burguesía), y perjudicar a los demás. En este punto se presenta una óptica atemporal, en la cual se critica a todos los gobiernos habidos y por haber, así mismo, se resalta que la corrupción y la desigualdad son leyes inalterables de la vida política.

La manipulación de cifras y  medios de comunicación está presente, los cerdos dan noticias optimistas sobre los progresos de la granja y mencionan recompensas que recibirán los animales gracias a esto, sin embargo, esto es algo que no se observa y es utilizado como una cortina para engañar al pueblo y hacerlos creer que todo marcha a la perfección. Algo que no es novedoso en el mundo político.

Los mandamientos
Todos los animales, además de los mencionados anteriormente, representan a alguna personalidad histórica o sector social, he aquí algunas de ellas:


·        Squealer: Viacheslav Mólotov (partidario de Stalin) / periódico Pravda.

·         Bóxer: el proletario.

·         Las ovejas y las aves: el campesinado, la masa que sigue al líder.

·         Moses: la iglesia ortodoxa.

·         Benjamín: la clase intelectual.

·         Los perros: la policía secreta de Stalin, la NKVD.

·         Señor Frederick: Adolf Hitler.

·         Mollie: la clase noble zarista.


El final es estremecedor. Algo imposible de anticipar, que invita a reflexionar acerca de la sociedad y los progresos de ésta.

A pesar de contar con tanta profundidad intelectual, y un tanto filosófica, es un libro muy digerible que no presenta dificultades de comprensión. Recomendado para público de cualquier edad, sin importar tu nivel de conocimiento acerca de la Unión Soviética o la Revolución Rusa.


Referencias


1:www.abc.es/archivo/20130625/abci-george-orwell-guerra-civil-201306241730.html

2: Orwell George, 1984, Debolsillo, pp. 331-332 (epílogo de Thomas Pynchon con la biografía de Orwell).

3: Orwell George, Rebelión en la granja, ed. Nuevo Talento, México, 2014, 124 páginas (mi edición).


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domingo, 19 de junio de 2016

La naranja mecánica

En 1962, Anthony Burgess publicó en Londres La naranja mecánica,  novela mundialmente conocida gracias a la adaptación de Stanley Kubrick (1971). La historia comienza en el bar lácteo Korova y gira alrededor de Alex y a sus tres amigos. Los cuatro jóvenes recurren a la ultraviolencia aterrorizando a la población con robos y peleas.


Nuestro narrador, Alex, es un chico de quince años amante del arte, la música instrumental clásica (en especial Beethoven) y a la violencia. Un personaje complejo, el cual habla en un dialecto bastante particular: el Nadsat, una mezcla de ruso y modismos británicos. El líder de la banda de drugos (amigos) conformada por Peter, Georgie y Dim (Lerdo), los cuales, a consecuencia de su mal carácter, lo traicionan y hacen que termine en la staja (cárcel); y no, esto no es ningún spoiler, ocurre al inicio del libro. Ahí, Alex, es seleccionado para ser el primer humano reformado por la técnica de Ludovico, la cual elimina la maldad dentro de cualquier individuo por medio de tortura visual y auditiva.

Una distopía, que ya podría considerarse como un clásico, se tratan tópicos como el libre albedrío, la inseguridad, la libertad, los medios políticos, las variantes del lenguaje, los tratamientos psicológicos de antaño, la modernización social y sus defectos. Estos son representados por el autor utilizando figuras retóricas como la metáfora y la ejemplificación.


La técnica de Ludovico ejemplifica explícitamente el condicionamiento pavloviano (o clásico), el cual consiste en parear un estímulo incondicionado (una droga que causa malestar) con un estímulo condicionado (imágenes, música, etc.) con el propósito de que a través  de la repetición de dicho pareo, el individuo termine respondiendo negativamente o con malestares, a las imágenes visualizadas. En la novela de Burgess, se critica a éste y otros tratamientos terapéuticos de la época, debido al daño físico y psicológico que causan a los seres humanos.


El tema más importante tanto del libro como del filme, ya que es la esencia de la novela, y quizás de la vida misma: la capacidad de elegir. Los humanos, por definición, son libres de elegir sobre cualquier cosa; esta capacidad que fue removida de nuestro narrador, y teóricamente lo convirtió en una máquina, algo que actúa bajo lo condicionado. Esto puede verse como una interpretación del polisémico título: algo tan natural como una naranja es modificado para que trabaje como una máquina, y pierde sus características más notables, al igual que Alex.

La técnica de Ludovico

El libro está lleno de simbolismos y detalles que deben comprenderse para así comprender el mensaje que éste quiere transmitir. Un ejemplo es el nombre de nuestro protagonista. Alex, en latín (a lex), significa fuera de la ley, mientras que Alexander en griego significa defensor de la humanidad. Pero, ¿cómo Alexander DeLarge puede ser considerado como un defensor? En su caso, el lucha por los derechos de la humanidad.

Veintiuno, el número total de capítulos en el libro, en palabras del autor es el número que representa la madurez humana, puesto que al cumplir veintiún años obtienes el derecho de votar y ser responsable de tu propia vida. Este último capítulo fue eliminado en la primera edición norteamericana, el cual cambia rotundamente lo que intenta transmitir Burgess y da pie a múltiples malinterpretaciones.


Kubrick leyó la edición norteamericana con veinte capítulos para llevar a cabo su adaptación, lo cual provocó un enorme disgusto en Burguess, al punto de desear nunca haber escrito el libro. La película es excelente en aspectos cinematográficos, una gran interpretación de Malcolm McDowell, una gran fotografía, y por supuesto, un excelente soundtrack. Con dos millones de presupuesto, logró obtener una estética increíble, y un gran montaje.  Impactante visualmente, y con un lenguaje sin restricción alguna (se utiliza poco el Nadsat) se consolidó como una de las grandes cintas de la historia. El tan polémico final deja un sentimiento de ausencia en aquel que leyó el libro, sientes que falta algo, que no puede terminar así.



Al realizar la lectura, se comprende la idea de Marx de que nada es totalmente bueno ni malo, es la clase dominante quien decide qué es correcto y qué no lo es.

La música, en representación del arte y demás placeres humanos, juega un papel importante en la historia. Alex escucha a Mozart, Back, Skadelig, y admira extremadamente a Beethoven, una vez que ya no puede disfrutar la música piensa en el suicidio y contempla un gran vacío en sí mismo. Si suprimes lo que hace feliz al hombre, éste tendrá tiempo de apreciar los horrores de la sociedad, y comprenderá el absurdo. Esto es lo que le ocurre a nuestro protagonista.

La prosa de Burgess relata crudamente los actos ultraviolentos de los personajes, y sin embargo, nos hace sentir simpatía por ellos.

El Nadsat, claramente representa el lenguaje coloquial y cómo este acaba con el vocabulario al introducir conceptos extraños y poco estéticos. El libro cuenta con un glosario que define este peculiar léxico. Como dato curioso, David Bowie en su último disco (Blackstar), compuso Girl Loves Me en este lenguaje repleto de referencias a esta obra.




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viernes, 17 de junio de 2016

The Witch

The Witch es una cinta “de horror” ambientada en la época colonial de Nueva Inglaterra. Estrenada en el 2015, bajo la dirección del norteamericano Robert Eggers, se presenta una historia completamente distinta a lo que hoy en día nos tiene acostumbrado el horror comercial (películas como El Conjuro, Actividad Paranormal, etc.)

Una familia extremadamente cristiana es exiliada de su pueblo, consecuentemente, se trasladan a un tétrico bosque aislado de cualquier rastro de civilización. Poco después de establecerse en su pequeña granja, su bebé desaparece en el momento que se encontraba jugando con Thomasin, nuestra protagonista. La madre (Kate Dickie) a razón de la muerte hipotética de su hijo menor, sufre una severa depresión, la cual la mantiene día y noche llorando y arrepintiéndose. Para aumentar las penas, la cosecha de maíz se pudre y hace que los seis integrantes de la familia tengan que regular sus alimentos y buscar alternativas para sobrevivir.


Desde la primera escena se da pie a los distintos conflictos presentes en el filme. Ahora que aparentemente Thomasin (Anya Taylor-Joy) ha perdido al bebé, su madre la empieza a acusar de responsable de todos los males que prosiguen. Un ambiente de tensión en el propio hogar es realmente el significado de The Witch. Los dos gemelos, llamados Jonas y Mercy, irritan a sus padres y hermanos; mientras Caleb, el hermano de en medio, en plena etapa de maduración, observa con perversión a su hermana mayor. Wiliam, el padre interpretado por Ralph Ineson, observa con impotencia lo que ocurre a su alrededor.

Impresionante en aspectos técnicos, tanto en fotografía (a cargo de Jarin Blaschke), como en la inquietante musicalización que crea intriga en el espectador.

El punto más fuerte se halla en la ambientación, la trama se desarrolla a lo largo de 1620 y utiliza puntos que refuerzan esto. Los actores utilizan un acento extraño y hablan el inglés antiguo. La cinematografía y los filtros utilizados durante la edición nos transportan a la época colonial; al igual que la particular filosofía de los personajes y su fanatismo religioso.


La película está repleta de simbolismos, los cuales obligan al espectador investigar un poco sobre las brujas para ampliar la experiencia. El ejemplo más sencillo es la cabra negra (Black Philip) que representa a Satanás. Al conocer estos detalles, la historia cobra mayor sentido y ata los posibles cabos sueltos del polémico final.

No se recurre a los sobreexplotados screamers, no se intenta sacar un susto a la audiencia por medio de sonidos estridentes o gritos inesperados; al contrario, se desarrolla la trama al punto que te mantienes al borde del asiento para ver qué pasará a continuación.

La película nos hace formularnos una película acerca de la misma: ¿a qué género pertenece? Catalogada comercialmente como terror, no cumple los requisitos para obtener esa clasificación, no se intenta asustar al público ni causarle disgusto. Tampoco podemos decir que es suspenso, ya que no se presenta ningún tipo de ironía dramática en la cual los personajes no saben lo que ocurre y nosotros sí (la esencia del suspense). Quizás lo más correcto es decir que es cine de arte, ya que se utiliza una analogía (en este caso, la brujería) para retratar un problema que aqueja a la sociedad, mientras se utilizan recursos narrativos innovadores en su género para alejarse del cine comercial y  además, es una película independiente.

Inolvidables fotogramas que nos recuerdan a clásicos como El Exorcista, y crean disgusto y apreciación simultáneamente.



 Una gran dirección en el debut cinematográfico de Eggers, quien con poco presupuesto a su alcance, utilizó alternativas al CGI (Computer-generated Imagery) para hacer una cinta visualmente espléndida. Gran parte de su trabajo se observa en los jóvenes actores, que con menos de doce años, dan una gran interpretación.

Una película que retrata con un toque oscuro los problemas familiares, y utiliza elementos sobrenaturales para agregar dramatismo. Una de las mejores películas de terror en los últimos quince años.





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