Pulp Fiction, dirigida por Quentin Tarantino y coescrita junto a
Roger Avary, fue estrenada en 1994 en el Festival de Cine de Cannes, donde
obtuvo la Palma de Oro y fue alabada por el jurado. Tiempos Violentos (como fue traducida en México) es una película
dividida en siete partes, sin orden cronológico respetado, que se relacionan
entre sí y principalmente narran tres historias con distintos personajes.
El filme comienza en una
cafetería con un personaje que llegamos a conocer como «Pumpkin» (Tim Roth) y
su pareja, los cuales planean asaltar el lugar. Después, nos trasladamos a los
personajes principales de la cinta: Jules, interpretado por Samuel L. Jackson,
y Vincent (John Travolta), dos criminales que a cargo de su jefe deben
recuperar un maletín cuyo contenido nunca observaremos. La tercera «historia»
sigue a Bruce Willis encarnando a un boxeador que intenta huir de sus
problemas. En el transcurso de la narrativa, acontecen distintas situaciones que
agregan humor y violencia a la trama.
¿Qué podemos destacar del segundo
largometraje de Tarantino? Prácticamente todo: desde el soundtrack, pasando por
la dirección, y llegando hasta las actuaciones; la película es impecable. Nunca
cae en puntos flojos ni se reserva el lujo de poseer escenas prescindibles. El
conflicto es presentado con velocidad y desarrollado con sutileza para no caer
en el tedio. Las actuaciones son excelente, automáticamente simpatizas con los
personajes y te diviertes con sus ecléticos diálogos; esto se debe en gran
medida al elenco, que además de contar con los actores anteriormente
mencionados, incluye a Christopher Walken, Uma Thurman y Harvey Keitel.
Apreciada por el público y la
crítica, Pulp Fiction pasó a la
historia ya que a pesar de ser una película independiente, recaudó más de 200
millones de dólares y cambió las maneras de hacer cine al romper el esquema
lineal en los guiones, incluir violencia en demasía y diálogos hilarantes. La
película con la cual Tarantino obtuvo prestigio internacional y su primer
Oscar, en este caso por mejor guion original.
Largos diálogos que añaden
intensidad a la escena que están repletos de lenguaje coloquial y palabras
altisonantes (fuck se repite 265
veces) que enriquecen el humor negro y la violencia presentada. Nos presentan
con minuciosidad parlamentos memorables y frases absurdas.
Tarantino historias típicas en la
ficción, como el caso de los matones que deben abrirse paso por la sociedad por
medio de la violencia para obtener un objetivo, del sujeto que se enamora de la
esposa de su jefe, del personaje que debe huir de la ciudad, y las reinventa
por completo incluyendo referencias al cine clásico y a la cultura popular; de
ahí que reciba su título, lo cual es presentado al comienzo de la cinta con el
significado de Pulp según elAmerican Heritage Dictionary.
Una película apta para aquellos
que no se ofenden con las groserías y disfrutan ver algo de violencia tragicómica;
también para aquellos que buscan un guion complejo y fluido, escenas
memorables, buenas actuaciones y un característico soundtrack.
Sin duda, una de las cintas más influyentes
del cine contemporáneo y un futuro clásico. Obligada para cualquier amante del
séptimo arte, o mejor dicho, para cualquier persona.
Emile Cioran fue un «pensador
orgánico» rumano, cuya obra está caracterizada por pesimismo, repulsión hacia
las masas, y una particular visión en la que el arte funge como el único motivo
para no suicidarse. En sus libros describe poéticamente sus obsesiones y
aquello que lo atormenta.
Nace el 8 de abril de 1911 en un
pueblo a las afueras de Transilvania. Tuvo una infancia feliz, aunque siempre
estuvo marcada por la melancolía. No sufrió ningún trauma que pudiera
justificar su extremo odio y temor a los demás.
Desde pequeño fue unzufrieden (depresivo), lo cual siempre
lo ha dejado con una sensación de vacío en su interior, y con dificultades para
lograr el entusiasmo. Su insomnio fue otro factor que se sumó a esta desgracia.
En 1932 se matricula en filosofía y
dos años después, con tan solo veintiún años de edad, publica En las cimas de la desesperación, obra
en la cual utiliza aforismos con una longitud considerable para plasmar todo lo
que aborrece.
Emil Cioran
En las cimas de la desesperación recolecta los pensamientos de sus
pensamientos como un filósofo, que a pesar de su corta edad, ya detesta la
vida. Consta su insignificancia en el universo, y en el mundo mismo. Al
realizar esta lectura, podríamos asumir que Cioran padece de anhedonia
(incapacidad de disfrutar la vida), sin embargo explica por qué se siente desolado
y miserable, y por qué todos nos deberíamos sentir así. Escribe que sólo es
feliz quien no piensa más que lo estrictamente necesario para vivir, y tiene
toda la razón, ningún idiota es triste. Cuando ahondamos en cuestiones
metafísicas o nos interrogamos la relevancia de la humanidad, comprendemos que
vivimos en un absurdo y que lo que hagamos no importa a nadie más que a nosotros
mismos y a nuestro diminuto círculo social. Cuando pensamos, nos preguntamos para qué vivimos, si no es tan sólo para
consumir oxígeno y seguir las normas impuestas por la sociedad, las cuales nos
dictan lo que es correcto y lo que no lo es. Mientras más nos esforcemos, más
insignificantes son nuestros logros; el humano no conoce la trascendencia ya
que todo será polvo, y nada de lo que hayamos hecho, habrá importado. El ser
sufre porque despierta de sí mismo.
La soledad cósmica es un concepto incorporado para explicar la banalidad de la
existencia: este sentimiento deja atrás la soledad individual (en la cual padecemos un tormento interno meramente
subjetivo) para dar paso a una sensación de una nada objetiva; como si el mundo
hubiera perdido todo su resplandor para evocar la monotonía esencial de los
cementerios. A pesar de esto, el autor menciona que no es necesario jerarquizar
los distintos tipos de soledad, ya que estar solo es lo suficientemente malo.
El pensamiento verdadero se parece a un demonio que perturba los orígenes de la vida, o a una enfermedad que ataca sus raíces mismas.
El suicidio no sólo es un tema
importante en esta colección de aforismos, sino algo relevante en toda la obra
de Cioran. Esta lectura funciona a modo de prólogo a una de las mentes más
decepcionadas y angustiadas de la filosofía. El rumano establece que los
suicidas son unos cobardes, debido a que su acto no es una rebelión contra la
vida, sino una burda excusa para dar a entender que no soportaron las causas
viscerales que los llevaron a esto. A quienes cometen esto los respeta como
personas, porque sólo ellos experimentan grandes transfiguraciones a lo largo
de su vida y tienen grandes pasiones. Los admira. ¿Por qué Cioran no se
suicidó? Nos responde que la muerte le genera la misma repugnancia que la vida,
cuando se encuentra al borde de dar aquel paso irreversible, siente en ese
momento debe gritar, dar un aullido para consternar al universo, y que mejor
manera de gritar que escribir.
El amor nacido del sufrimiento es
el amor verdadero, así como la
sabiduría que proviene de la desgracia. Ese amor que nace del desapego hacia
los demás, aquél que nace cuando no nos queda nada. Esta definición nos hace
ver como algo negativo y doloroso aquello que nos fue pintado como la
perfección. Asimismo, menciona que en cierto grado es peor que la indiferencia,
ya que nadie se ha suicidado porque le parecen indiferentes las condiciones de
su vida, mientras que hay innumerables ejemplos de individuos que lo hicieron
por amor.
Otro elemento presente en la obra
de este autodenominado «pensador orgánico» es el ateísmo. Menciona que los
cristianos no comprenden que Dios está aún más lejos de los hombres de lo que
ellos están de él. Agrega que si el sufrimiento sirviera criterio, multitudes
de seres humanos tendrían más derecho que él a considerarse hijos de Dios.
Anciano afligido - Van Gogh
La eternidad es otra obsesión
explayada en su obra. Ésta nos hace vivir sin añorar ni esperar nada; la
percepción del devenir resulta de la insuficiencia de los instantes, de la
ausencia de oportunidades y tiempo para hacer lo que nos plazca.
Su obra está influenciada por
filósofos como Schopenhauer, Chestov y Nietzsche, y su lirismo por autores de
gran importancia en la literatura universal como Shakespeare y Dostoievski.
Rechazó todos los premios
literarios que le fueron otorgados, como el Saint-Beuve de ensayo, entre otros.
Fue uno de los pensadores más
fieles a lo retratado en sus libros: no tenía interés por socializar con los
demás (en Conversaciones menciona que
únicamente mantenía correspondencia con cuatro personas), le gustaba pasear por
los cementerios, llegó odiar tanto a su país natal que nunca volvió a él y renunció
a su lengua materna, adoptando el francés como primera lengua; y despreciaba su
propia obra.
Los seres humanos no han comprendido todavía que la época de los entusiasmos superficiales está superada, y que un grito de desesperación es mucho más revelador que la argucia más sutil, que una lágrima tiene un origen más profundo que una sonrisa.
***
Referencias:
Cioran, Emil; En las cimas de la desesperación, Tusquets, México, 2009, 208 páginas (mi edición).
Cioran, Emil; Conversaciones, Tusquets, México, 2012, 264 páginas, con biografía del autor (mi edición).
Cioran, Emil; Breviario de los vencidos, Tusquets, México, 2013, 151 páginas (mi edición).
Un día como hoy, pero de 1903,
nació el escritor y periodista británico George Orwell. En conmemoración de su
natalicio, el día de hoy presentaré un pequeño análisis, libre de spoilers, de uno de sus trabajos
más reconocidos y emblemáticos: Animal
Farm. Antes de esto, debemos conocer un poco de su vida e ideales
políticos, con el propósito de entender en su totalidad lo que Orwell quiso
transmitir con su obra.
Su verdadero nombre era Eric Arthur
Blair, nació en Motihari, una pequeña localidad India situada en la frontera
con Nepal, y tan sólo un año después, se mudó junto a su madre y su hermana a
Inglaterra. En 1922, después de haber terminado sus estudios en el Colegio
Eton, se enlistó a la Policía Imperial India en Birmania, con el motivo de
conseguir dinero y continuar con sus estudios. Tras cinco años en el cuerpo
policía, desarrolla un odio hacia el imperialismo (demostrado en la totalidad
de su obra), y vuelve a Inglaterra. Posteriormente vivió en la indigencia,
hasta que consiguió un trabajo como profesor y se dedicó a escribir.
Orwell combatió en la Guerra Civil
Española, para el Partido Laborista Independiente, con el objetivo de «matar
fascistas porque alguien debe hacerlo»¹. Esta fue
la experiencia más significativa de su vida, ya que lo ayudó a comprender los
medios políticos y el futuro de una sociedad opresora. Comprobó que el fascismo
y el comunismo son sólo etiquetas para camuflar una dictadura.
El conjunto de estas vivencias se
convirtieron en fuertes influencias en su pensamiento, que fue trasladado a sus
libros. 1984 (1949) es su libro
más popular junto a Rebelión en la Granja.
En ambos se critica totalitarismo y ejemplifican los actos del régimen nazi y
el soviético.
Murió de tuberculosis en 1950.
George Orwell
Rebelión en la Granja fue publicada tras grandes luchas contra la censura,
en 1945. Una alegoría que retrata el trágico
destino de la Revolución Rusa, y expone las crueldades de la Unión
Soviética bajo el poder de Stalin; pero esta novela corta, con menos de 150
páginas, es mucho más profunda y se convierte en una analogía sobre la política
contemporánea. Independientemente de tu país y su forma de gobierno, es
imposible que al leer este libro no te sientas identificado con los tratos que
reciben los personajes, y las absurdas leyes de sus superiores.
Los animales de la Granja Manor,
motivados por un discurso del viejo Cerdo Mayor, se rebelan ante el propietario
de ésta, el señor Jones, y crean sus justas reglas para que todos, sin
excepción alguna, gocen de los mismos derechos. Los animales, al comienzo, simbolizan a la
clase obrera durante la Revolución Rusa, y el señor Jones representa al zar
Nicolás II; a la vez, podemos inferir que el viejo Cerdo Mayor es una mezcla de
Karl Marx (por sus ideales) y Vladimir Lenin (por comenzar con el movimiento),
he aquí un fragmento de su discurso:
«Solo el hombre consume sin
producir. No da leche, ni pone huevos, es demasiado débil para tirar del arado
y su velocidad es tan pobre que no le permite atrapar conejos por sí solo. Y a
pesar de esto, como dueño y señor de todos los animales los hace trabajar, proveyéndoles
el mezquino y mínimo elemento necesario para mantenerlos, guardándose la parte
más jugosa para él. Con nuestro esfuerzo se labora la tierra, con nuestro
estiércol se abona y enriquece para dar mejores frutos y, sin embargo, no
encontrarán uno solo de nosotros dueño de algo que no sea su pobre pellejo.
Ustedes, vacas, que están aquí, ¿cuántos miles de litros de leche les han
extraído este último año? ¿Y qué destino tuvo esa leche que debió servir para
criar terneros robustos y sanos? Hasta la última gota ha ido a parar al
estómago de nuestros enemigos. Y ustedes, gallinas, ¿cuántos han puesto este
año y cuántos pollitos han sido incubados de esos huevos? El grueso y
voluminoso resto ha ido al mercado produciendo dinero para Jones y su gente. Y
tú, Clover, ¿dónde están esos cuatro potrillos que has engendrado, que debieron
ser sostén y alegría de tu vejez? Todos fueron vendidos al año; no los volverás
a ver. La mísera recompensa que recibiste por esas cuatro criaturas, además de
todo tu duro trabajo en el campo, fueron tus escuálidas raciones y un miserable
pesebre.» (P.23)
Aquí, se critican los pocos
beneficios que la clase trabajadora obtenía de sus grandes esfuerzos, mientras
que los burgueses y gobernantes se apoderaban de todo. Se reclama un cambio en
el poder, inicia una rebelión en la granja. Si damos un enfoque actual a este
discurso, podríamos interpretarlo como una queja hacia los bajos salarios a
comparación de la larga jornada laboral en México y demás países
latinoamericanos.
Canción de Lennon relacionada con el tema
Después del exitoso golpe de
estado, los cerdos Snowball y Napoleón toman el poder y establecen una serie de
siete «mandamientos», con los cuales los animales deben cumplir para vivir en
igualdad, sin distinciones entre un animal y otro; esta es la esencia del
comunismo: terminar con las clases sociales y abastecerse de bienes nacionales
(en el caso libro, con los alimentos producidos por los propios animales).
Adaptación animada de 1954
Snowball, por contar con una
ideología diferente a la de Napoleón, es exiliado de la granja y amenazado a
muerte. Posteriormente, todos los problemas surgidos en la Unión Soviética (la
Granja Manor), ya sean circunstanciales o realmente serios, son atribuidos a este
personaje para así generar odio en los habitantes e identificar a un individuo
como un enemigo nacional. Debido principalmente a este pasaje, sabemos que
Snowball es Trotsky y que Napoleón es Stalin, más adelante esto es corroborado.
Más adelante comienza lo relevante
de la trama, lo que convierte a esta breve novela en una sátira sobre la
política: la corrupción que surge tras la adquisición del poder. Napoleón se
vuelve más exigente e injusto con sus ciudadanos,
y la nueva sociedad formada tras el
derrocamiento del señor Jones se convierte en una dictadura. Los mandamientos
anteriormente mencionados se van modificando para así favorecer a los cerdos
(la burguesía), y perjudicar a los demás. En este punto se presenta una óptica atemporal,
en la cual se critica a todos los gobiernos habidos y por haber, así mismo, se
resalta que la corrupción y la desigualdad son leyes inalterables de la vida política.
La manipulación de cifras y medios de comunicación está presente, los
cerdos dan noticias optimistas sobre los progresos de la granja y mencionan recompensas
que recibirán los animales gracias a esto, sin embargo, esto es algo que no se
observa y es utilizado como una cortina para engañar al pueblo y hacerlos creer
que todo marcha a la perfección. Algo que no es novedoso en el mundo político.
Los mandamientos
Todos los animales, además de los
mencionados anteriormente, representan a alguna personalidad histórica o sector
social, he aquí algunas de ellas:
·Squealer: Viacheslav Mólotov (partidario de Stalin) /
periódico Pravda.
·Bóxer: el proletario.
·Las ovejas y las aves: el campesinado, la masa que sigue al líder.
·Moses: la iglesia ortodoxa.
·Benjamín: la clase intelectual.
·Los perros: la policía secreta de Stalin, la NKVD.
·Señor Frederick: Adolf Hitler.
·Mollie: la clase noble zarista.
El final es estremecedor. Algo
imposible de anticipar, que invita a reflexionar acerca de la sociedad y los progresos de ésta.
A pesar de contar con tanta profundidad
intelectual, y un tanto filosófica, es un libro muy digerible que no presenta
dificultades de comprensión. Recomendado para público de cualquier edad, sin
importar tu nivel de conocimiento acerca de la Unión Soviética o la Revolución
Rusa.
En 1962, Anthony Burgess publicó en
Londres La naranja mecánica, novela mundialmente conocida gracias a la
adaptación de Stanley Kubrick (1971). La historia comienza en el bar lácteo
Korova y gira alrededor de Alex y a sus tres amigos. Los cuatro jóvenes
recurren a la ultraviolencia aterrorizando a la población con robos y peleas.
Nuestro narrador, Alex, es un chico
de quince años amante del arte, la música instrumental clásica (en especial
Beethoven) y a la violencia. Un personaje complejo, el cual habla en un
dialecto bastante particular: el Nadsat,
una mezcla de ruso y modismos británicos. El líder de la banda de drugos
(amigos) conformada por Peter, Georgie y Dim (Lerdo), los cuales, a
consecuencia de su mal carácter, lo traicionan y hacen que termine en la staja (cárcel); y no, esto no es ningún spoiler, ocurre al inicio
del libro. Ahí, Alex, es seleccionado para ser el primer humano reformado por
la técnica de Ludovico, la cual elimina la maldad dentro de cualquier individuo
por medio de tortura visual y auditiva.
Una distopía, que ya podría
considerarse como un clásico, se tratan tópicos como el libre albedrío, la
inseguridad, la libertad, los medios políticos, las variantes del lenguaje, los
tratamientos psicológicos de antaño, la modernización social y sus defectos.
Estos son representados por el autor utilizando figuras retóricas como la
metáfora y la ejemplificación.
La técnica de Ludovico ejemplifica
explícitamente el condicionamiento pavloviano (o clásico), el cual consiste en
parear un estímulo incondicionado (una droga que causa malestar) con un
estímulo condicionado (imágenes, música, etc.) con el propósito de que a través
de la repetición de dicho pareo, el
individuo termine respondiendo negativamente o con malestares, a las imágenes
visualizadas. En la novela de Burgess, se critica a éste y otros tratamientos
terapéuticos de la época, debido al daño físico y psicológico que causan a los
seres humanos.
El tema más importante tanto del
libro como del filme, ya que es la esencia de la novela, y quizás de la vida
misma: la capacidad de elegir. Los humanos, por definición, son libres de
elegir sobre cualquier cosa; esta capacidad que fue removida de nuestro narrador,
y teóricamente lo convirtió en una máquina, algo
que actúa bajo lo condicionado. Esto puede verse como una interpretación del
polisémico título: algo tan natural como una naranja es modificado para que
trabaje como una máquina, y pierde sus características más notables, al igual
que Alex.
La técnica de Ludovico
El libro está lleno de simbolismos
y detalles que deben comprenderse para así comprender el mensaje que éste
quiere transmitir. Un ejemplo es el nombre de nuestro protagonista. Alex, en
latín (a lex), significa fuera de la
ley, mientras que Alexander en griego significa defensor de la humanidad. Pero, ¿cómo Alexander DeLarge puede ser
considerado como un defensor? En su caso, el lucha por los derechos de la humanidad.
Veintiuno, el número total de
capítulos en el libro, en palabras del autor es el número que representa la madurez
humana, puesto que al cumplir veintiún años obtienes el derecho de votar y ser
responsable de tu propia vida. Este último capítulo fue eliminado en la primera
edición norteamericana, el cual cambia rotundamente lo que intenta transmitir
Burgess y da pie a múltiples malinterpretaciones.
Kubrick leyó la edición
norteamericana con veinte capítulos para llevar a cabo su adaptación, lo cual
provocó un enorme disgusto en Burguess, al punto de desear nunca haber escrito
el libro. La película es excelente en aspectos cinematográficos, una gran interpretación
de Malcolm McDowell, una gran fotografía, y por supuesto, un excelente
soundtrack. Con dos millones de presupuesto, logró obtener una estética
increíble, y un gran montaje. Impactante
visualmente, y con un lenguaje sin restricción alguna (se utiliza poco el Nadsat) se consolidó como una de las
grandes cintas de la historia. El tan polémico final deja un sentimiento de
ausencia en aquel que leyó el libro, sientes que falta algo, que no puede
terminar así.
Al realizar la lectura, se
comprende la idea de Marx de que nada es totalmente bueno ni malo, es la clase
dominante quien decide qué es correcto y qué no lo es.
La música, en representación del
arte y demás placeres humanos, juega un papel importante en la historia. Alex
escucha a Mozart, Back, Skadelig, y admira extremadamente a Beethoven, una vez
que ya no puede disfrutar la música piensa en el suicidio y contempla un gran
vacío en sí mismo. Si suprimes lo que hace feliz al hombre, éste tendrá tiempo
de apreciar los horrores de la sociedad, y comprenderá el absurdo. Esto es lo
que le ocurre a nuestro protagonista.
La prosa de Burgess relata
crudamente los actos ultraviolentos de los personajes, y sin embargo, nos hace
sentir simpatía por ellos.
El Nadsat, claramente representa el lenguaje coloquial y cómo este
acaba con el vocabulario al introducir conceptos extraños y poco estéticos. El
libro cuenta con un glosario que define este peculiar léxico. Como dato
curioso, David Bowie en su último disco (Blackstar), compuso Girl Loves Me en
este lenguaje repleto de referencias a
esta obra.
The Witch es una cinta “de horror” ambientada en la época
colonial de Nueva Inglaterra. Estrenada en el 2015, bajo la dirección del
norteamericano Robert Eggers, se presenta una historia completamente distinta a
lo que hoy en día nos tiene acostumbrado el horror comercial (películas como El Conjuro, Actividad Paranormal, etc.)
Una familia extremadamente
cristiana es exiliada de su pueblo, consecuentemente, se trasladan a un tétrico
bosque aislado de cualquier rastro de civilización. Poco después de establecerse
en su pequeña granja, su bebé desaparece en el momento que se encontraba jugando
con Thomasin, nuestra protagonista. La madre (Kate Dickie) a razón de la muerte
hipotética de su hijo menor, sufre una severa depresión, la cual la mantiene
día y noche llorando y arrepintiéndose. Para aumentar las penas, la cosecha de
maíz se pudre y hace que los seis integrantes de la familia tengan que regular
sus alimentos y buscar alternativas para sobrevivir.
Desde la primera escena se da pie a
los distintos conflictos presentes en el filme. Ahora que aparentemente Thomasin
(Anya Taylor-Joy) ha perdido al bebé, su madre la empieza a acusar de
responsable de todos los males que prosiguen. Un ambiente de tensión en el
propio hogar es realmente el
significado de The Witch. Los dos
gemelos, llamados Jonas y Mercy, irritan a sus padres y hermanos; mientras
Caleb, el hermano de en medio, en plena etapa de maduración, observa con perversión
a su hermana mayor. Wiliam, el padre interpretado por Ralph Ineson, observa con
impotencia lo que ocurre a su alrededor.
Impresionante en aspectos técnicos,
tanto en fotografía (a cargo de Jarin Blaschke), como en la inquietante
musicalización que crea intriga en el espectador.
El punto más fuerte se halla en la
ambientación, la trama se desarrolla a lo largo de 1620 y utiliza puntos que
refuerzan esto. Los actores utilizan un acento extraño y hablan el inglés
antiguo. La cinematografía y los filtros utilizados durante la edición nos
transportan a la época colonial; al igual que la particular filosofía de los
personajes y su fanatismo religioso.
La película está repleta de simbolismos,
los cuales obligan al espectador investigar un poco sobre las brujas para
ampliar la experiencia. El ejemplo más sencillo es la cabra negra (Black Philip)
que representa a Satanás. Al conocer estos detalles, la historia cobra mayor
sentido y ata los posibles cabos sueltos del polémico final.
No se recurre a los sobreexplotados
screamers, no se intenta sacar un
susto a la audiencia por medio de sonidos estridentes o gritos inesperados; al
contrario, se desarrolla la trama al punto que te mantienes al borde del
asiento para ver qué pasará a continuación.
La película nos hace formularnos una
película acerca de la misma: ¿a qué género pertenece? Catalogada comercialmente
como terror, no cumple los requisitos para obtener esa clasificación, no se
intenta asustar al público ni causarle disgusto. Tampoco podemos decir que es
suspenso, ya que no se presenta ningún tipo de ironía dramática en la cual los
personajes no saben lo que ocurre y nosotros sí (la esencia del suspense). Quizás lo más correcto es
decir que es cine de arte, ya que se utiliza una analogía (en este caso, la
brujería) para retratar un problema que aqueja a la sociedad, mientras se
utilizan recursos narrativos innovadores en su género para alejarse del cine
comercial y además, es una película
independiente.
Inolvidables fotogramas que nos
recuerdan a clásicos como El Exorcista,
y crean disgusto y apreciación simultáneamente.
Una gran dirección en el debut cinematográfico
de Eggers, quien con poco presupuesto a su alcance, utilizó alternativas al CGI
(Computer-generated Imagery) para hacer una cinta visualmente espléndida. Gran
parte de su trabajo se observa en los jóvenes actores, que con menos de doce
años, dan una gran interpretación.
Una película que retrata con un
toque oscuro los problemas familiares, y utiliza elementos sobrenaturales para
agregar dramatismo. Una de las mejores películas de terror en los últimos
quince años.
Una novela transgresiva, también
catalogada como sátira, escrita por el estadounidense Chuck Palahniuk y
publicada en 1996. El club de la pelea
obtiene mayor reconocimiento gracias a su adaptación cinematográfica bajo la
dirección de David Fincher, y estrenada en 1999, un filme que rápidamente se
convirtió en contenido de culto.
El título genera innumerables
prejuicios, que hacen creer al lector (o espectador, según sea el caso) que
leerá acerca de tipos golpeándose sin razón alguna. Cabe aclarar que eso es un
deleznable error. El club de la pelea
es una elaborada ejemplificación sobre la sociedad y el lugar del hombre
moderno en ella.
La historia narrada en primera
persona gira alrededor de un sujeto común y corriente, cuyo nombre no es
mencionado, consumista habitual, y víctima de las normas que dicta la sociedad.
Nuestro narrador, en un viaje laboral, conoce a Tyler Durden, un nihilista que
va en contra de todo lo dictado. Pronto enlazan una amistad, y el protagonista
se ve influido por los encantos de su nuevo amigo, hasta el punto de fundar un
club de lucha clandestino en un estacionamiento (que posteriormente fue mudado
al sótano de un bar).
Lo particular de la trama es que
ésta no es narrada cronológicamente, ni siquiera en el filme, lo cual agrega
dinamismo a la lectura, y curiosamente no revela ningún detalle relevante sobre
lo que sucederá más adelante. La novela inicia y termina prácticamente en el
mismo punto, relatándonos cómo terminó nuestro personaje con un arma en la
boca.
Tyler Durden es un personaje con
un nivel de construcción y complejidad asombroso. Existen varios conceptos que
lo podrían definir, tales como nihilista y anarquista; pero estas palabras se
quedan cortas a comparación de los actos de nuestro personaje secundario.
Incluso, lo podríamos considerar un auténtico terrorista que no actúa bajo ninguna
ideología, sino bajo una filosofía: la autodestrucción. Tyler está en contra
(odia) del consumismo, de Dios, las brechas sociales, la perfección, y la
civilización en sí. Esto punto se puede resumir (muy brevemente) con una de las
últimas líneas del libro de Palahniuk: Vamos
a acabar con la civilización para hacer del mundo un lugar mejor (218).
Página tras página, su comportamiento frente a la vida se modifica, y se vuelve
más oscuro.
¿Quién fue el verdadero detonante
de los conflictos presentados en El club de la pelea? Marla Singer. Una mujer
con problemas económico y emocionales que conoce (y se enamora) del Narrador.
Ella hace que todo empeore para nuestro protagonista, formando una relación
amor-odio con el mismo, y convirtiéndose un obstáculo.
Lo que posees, acabará poseyéndote (54). Un libro dedicado hacia el
consumismo, el cual es atacado fervientemente por los personajes de éste. La
lectura funciona para abrir nuestra mente respecto a nuestra actuación en la
sociedad y a nuestra vida diaria. Palahniuk nos redacta cómo la opinión popular
domina nuestras vidas, y nos presenta un escape bastante macabro de estas
situaciones.
El Narrador es un hombre que no tiene nada
atípico, tiene trabajo estable, un departamento, y muchos muebles de Ikea. Todo
marcha sin problemas hasta que sufre de insomnio. Cree vivir en un infierno
donde nunca está completamente despierto, ni completamente dormido. Acude a un
médico, y éste le dice que si quiere acabar con su insomnio, debe acudir a un
grupo de apoyo para enfermos de cáncer, para que vea en realidad qué es sufrir.
Tyler Durden
En breves visitas a un grupo, se
convierte en un adicto y se incorpora a otros grupos. Termina fingiendo todas
las noches, en distintos lugares, que tiene una enfermedad terminal, y observa
la degradación mental y física de todos sus compañeros. Ahora puede dormir
tranquilamente, hasta que se topa con Marla (personaje del que ya escribí
anteriormente) en varios de esos grupos, la cual hace que nuestro narrador se
sienta como un farsante. Ahí es como todo un drama sombrío comienza.
Lo destacado no es que se presente
una técnica novelista innovadora, el autor hace mención de que repite la
fórmula de El Gran Gatsby –dos chicos
bastante diferentes entre sí se quieren quedar con la chica–, lo especial es el
enfoque sobre la sociedad (que termina convirtiéndose en otro personaje) que
Palahniuk realiza y lo retorcida que se vuelve su narrativa al narrar las
peleas y demás escenas grotescas.
La identidad es otro tema
relevante en el libro. No sabemos el nombre del protagonista, sin embargo, lo conocemos
a la perfección: sabemos qué piensa, cómo es, qué ropa usa, qué labor
desempeña, etc. Pero aun así no sabemos cómo se llama. Al leer el libro (o al
ver la película) comprenderás por qué su nombre no es mencionado, y por qué
este detalle es tan importante. La sociedad regula nuestro comportamiento, y
nos hace adoptar falsas personalidades para encajar dentro de ella, y
consecuentemente, nuestro verdadero yo
desaparece ante los demás, y sólo portamos máscaras de acuerdo a la situación.
Se utiliza la ya conocida tesis
que nuestro padre es un modelo de Dios para nosotros, pero es modificada con el
propósito de que Tyler nos explique su odio hacia Él y utilice esa filosofía
para justificar tus actos.
La autodestrucción es el concepto
más importante tanto del libro, como de la película. Presentado como una salida
del vacío existencial que sufre el narrador y como una liberación de la
angustia que conlleva vivir, logra convertirse en la única manera de obtener
satisfacción. (I Can’t Get No) Satisfaction de los Rolling Stones complementa a
la perfección la lectura, e indirectamente resume los conflictos del
protagonista con el consumo.
La adaptación cinematográfica fue
protagonizada por Edward Norton (el narrador) y Brad Pitt (Tyler Durden), en
quizás su mejor actuación. Un retrato bastante fiel a la novela, que no olvida
ningún aspecto de ésta, aunque se concentre levemente más en la relación entre
Marla (Helena Bonham Carter) y el narrador.
Dos finales completamente
distintos, pero igualmente emocionantes. Un cambio positivo por parte de
Fincher, ya que el final del libro no funcionaría en el cine, y no hubiera
tenido el mismo impacto en los espectadores (y viceversa). El final que propuso
Palahniuk, igual de bueno, abre la posibilidad de que ocurra algo más, y observemos
el gran alcance que el proyecto de Tyler logró.
Material de culto capaz de
cambiar la vida y perspectiva de cada lector o espectador. Redundante
recomendarlo.
Referencias:
Entre paréntesis las páginas en las cuales aparecen las citas utilizadas en esta reseña.
Palahniuk, El club de la pelea, DEBOLSILLO, 2015 (Mi edición.)
No Country for Old Men (o como fue horriblemente traducida: Sin lugar para los débiles), dirigida
por los hermanos Coen, acreedora de cuatro Premios de la Academia, y estrenada
en el Festival de Cannes 2007, es un thriller que sigue a tres personajes en la
frontera estadounidense y su búsqueda por un objetivo en común.
Fernando Savater escribió que los
problemas surgen cuando existe un interés compartido¹. Esto
se presenta en la raíz etimológica de la palabra. El interés es lo que está entre dos o más personas, lo que las une y
las separa. Este es un conflicto que ha aquejado a la sociedad desde su
nacimiento, la competencia generada por éste causa estragos a sus alrededores y
no posee una resolución optimista. Esto es representado en el largometraje
ganador del Oscar a mejor película.
Llewelyn Moss (Josh Brolin) es un
ciudadano perteneciente a la clase media que se dedica a la cacería. En una de
sus excursiones encuentra una transacción de drogas por parte de un cártel
mexicano que ha salido mal. Inspecciona el terreno y sólo encuentra a un
sobreviviente, este hombre le ruega por agua, es ignorado. Llewelyn se encuentra
con una gran sorpresa: un maletín con dos millones de dólares.
Anton Chigurh (Javier Bardem) es
el gran antagonista de la cinta. Un asesino a sueldo contratado para recuperar
el dinero. Un perfil psicológico bastante oscuro: asesina sin compasión ni
remordimiento a casi cualquier persona con la que se encuentra, sin embargo, no
realiza esto sin motivación alguna; sus razones podrían ser consideradas como abstractas. Un verdadero psicópata que
funge terror en sus víctimas. Frío y calculador, elimina a todo lo que se
imponga en su trayecto.
Un estudio realizado por Science
News² en el 2014, clasifica a Chirguh como
el psicópata del mundo cinematográfico más real de todos, y es clasificado como
un idiopático primario, clásico.
Excelente interpretación por parte de
Bardem, que lo hizo merecedor de la estatuilla dorada. Su acento, sus gestos,
la forma en la que amenaza a los demás, y hasta su corte de cabello aterrorizan
al espectador.
Ed Tom Bell, interpretado por
Tommy Lee Jones, es un sheriff al borde del retiro que sigue muy de cerca los
actos de los personajes presentados con anterioridad.
Woody Harrelson como Carson Wells
nos expone a un cazador de recompensas, que también es contratado para
recuperar los dos millones de dólares.
Los narcotraficantes no se quedan
atrás y buscan recuperar lo que les pertenece en una trama que se hace cada vez
más compleja, y en una persecución cada vez más agobiante.
Una calidad narrativa
espectacular, en la cual observamos la historia transcurrir desde tres puntos
de vista distintos –Chigurh, Llewelyn y Ed Tom Bell–, los cuales no dejan en
claro quién es el protagonista. Cada punto de vista es esencial para observar
el perfil psicológico de cada personaje y comprender sus motivaciones. Mientras
uno puede ver el momento más crucial de su vida y sus sueños cumplidos si es
que logra huir con ese dinero (Llewelyn), otro lo ve como una misión de rutina
nada extraordinaria (Chigurh).
Aclamada de forma unánime por la
crítica, y con una gran recepción por parte del público, el largometraje se ganó su lugar como una de las películas que pasarán a la historia, y que posiblemente sean categorizadas como una obra de culto
Trailer
A pesar de que la trama sea compleja, todo en el filme es presentado a su debido tiempo, y cada situación es desarrollada de una manera en la cual nunca se llega al tedio gracias al sutil y hábil guion por parte de Ethan y Joel Coen. La tensión se mantiene de inicio a fin, sin que su ritmo disminuya y sin convertirse en las típicas películas de asesinatos sin sentido cada dos minutos.
Con un cierre magistral, que
incluye al psicoanálisis de Freud, y nos abre la posibilidad de realizar una
interpretación personal sobre qué ocurrió al final. A pesar de terminar de una
manera tan peculiar, nada queda al aire y los plot-holes (como en toda la cinta) permanecen ausentes.
Referencias:
1. Savater, Fernando. Política para Amador. España, 1992. Página 32.
2. Psiquiatra Samuel Leistedt en www.sciencenews.org/blog/gory-details/most-and-least-realistic-movie-psychopaths-ever