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sábado, 2 de julio de 2016

Pulp Fiction

Pulp Fiction, dirigida por Quentin Tarantino y coescrita junto a Roger Avary, fue estrenada en 1994 en el Festival de Cine de Cannes, donde obtuvo la Palma de Oro y fue alabada por el jurado. Tiempos Violentos (como fue traducida en México) es una película dividida en siete partes, sin orden cronológico respetado, que se relacionan entre sí y principalmente narran tres historias con distintos personajes.

El filme comienza en una cafetería con un personaje que llegamos a conocer como «Pumpkin» (Tim Roth) y su pareja, los cuales planean asaltar el lugar. Después, nos trasladamos a los personajes principales de la cinta: Jules, interpretado por Samuel L. Jackson, y Vincent (John Travolta), dos criminales que a cargo de su jefe deben recuperar un maletín cuyo contenido nunca observaremos. La tercera «historia» sigue a Bruce Willis encarnando a un boxeador que intenta huir de sus problemas. En el transcurso de la narrativa, acontecen distintas situaciones que agregan humor y violencia a la trama.



¿Qué podemos destacar del segundo largometraje de Tarantino? Prácticamente todo: desde el soundtrack, pasando por la dirección, y llegando hasta las actuaciones; la película es impecable. Nunca cae en puntos flojos ni se reserva el lujo de poseer escenas prescindibles. El conflicto es presentado con velocidad y desarrollado con sutileza para no caer en el tedio. Las actuaciones son excelente, automáticamente simpatizas con los personajes y te diviertes con sus ecléticos diálogos; esto se debe en gran medida al elenco, que además de contar con los actores anteriormente mencionados, incluye a Christopher Walken, Uma Thurman y Harvey Keitel.

Apreciada por el público y la crítica, Pulp Fiction pasó a la historia ya que a pesar de ser una película independiente, recaudó más de 200 millones de dólares y cambió las maneras de hacer cine al romper el esquema lineal en los guiones, incluir violencia en demasía y diálogos hilarantes. La película con la cual Tarantino obtuvo prestigio internacional y su primer Oscar, en este caso por mejor guion original.

Largos diálogos que añaden intensidad a la escena que están repletos de lenguaje coloquial y palabras altisonantes (fuck se repite 265 veces) que enriquecen el humor negro y la violencia presentada. Nos presentan con minuciosidad parlamentos memorables y  frases absurdas.




Tarantino historias típicas en la ficción, como el caso de los matones que deben abrirse paso por la sociedad por medio de la violencia para obtener un objetivo, del sujeto que se enamora de la esposa de su jefe, del personaje que debe huir de la ciudad, y las reinventa por completo incluyendo referencias al cine clásico y a la cultura popular; de ahí que reciba su título, lo cual es presentado al comienzo de la cinta con el significado de Pulp según el American Heritage Dictionary.

Una película apta para aquellos que no se ofenden con las groserías y  disfrutan ver algo de violencia tragicómica; también para aquellos que buscan un guion complejo y fluido, escenas memorables, buenas actuaciones y un característico soundtrack.

Sin duda, una de las cintas más influyentes del cine contemporáneo y un futuro clásico. Obligada para cualquier amante del séptimo arte, o mejor dicho, para cualquier persona.



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miércoles, 4 de mayo de 2016

Reseña sin spoilers: Inglourious Basterds

La sexta película escrita y dirigida por Quentin Tarantino, Inglourious Basterds (sí, con un error ortográfico en el título), es una ficción sobre la Alemania Nazi y la Segunda Guerra Mundial. El largometraje comienza presentándonos al coronel (para ser más exactos el Standartenführer) Hans Landa, interpretado por Christoph Waltz, un nazi que tiene la ocupación de perseguir judíos en Francia bajo la ocupación alemana. Landa visita una granja lechera para realizar su trabajo, entrevistando a un tal LaPadite, y cuestionándolo sobre el paradero de sus vecinos judíos. El suspenso comienza, el interrogatorio se torna cada vez más agobiante para el granjero, y así es como Tarantino logra envolvernos en la trama de su filme en tan solo veinte minutos.

Años después, observamos a un nuevo personaje, el teniente Aldo Raine (Brad Pitt), reclutando a un grupo de soldados para cumplir un objetivo: matar nazis.


Un elaborado guion logra que dos historias, aparentemente independientes, se reúnan en un punto de la trama, y en un lugar en específico: un cine. A pesar de que la historia tenga  ciertas discrepancias históricas en las fechas de sucesos ocurridos realmente, esto se vuelve irrelevante en el desarrollo de la trama. La película abarca distintos géneros, inicia con suspense a lo Hitchcock; se transforma en una historia de venganza, se convierte en una película violenta; e inclusive es agregado un poco de humor negro, éste último no le resta seriedad al filme. Aproximadamente sólo el treinta por ciento de la historia está en inglés, a pesar de ser su idioma original, lo restante es hablado y narrado en francés, alemán e italiano.

El sello de Tarantino está presente: muchísima sangre, pero en este caso, totalmente justificada para representar la crueldad de la guerra; un soundtrack perfecto para cada escena y situación en la trama, no existen tiempos muertos, y la técnica narrativa es perfecta. Cada personaje es presentado de una forma ideal para conocer sus motivaciones, sus objetivos, y su personalidad. Quentin lo hace de nuevo, e incluye innumerables homenajes a otras películas, géneros y directores, en especial, al Spaghetti Western; todo esto, irónicamente, hace más original y compleja a la película. Posee todos los requisitos para ser considerada una obra maestra del séptimo arte, y quizás, un futuro clásico.

Lo mejor reside en las actuaciones, para ser más específico en la interpretación de Waltz, que nos regala una muestra de su poliglotismo al hablar durante varias escenas francés, alemán, inglés e italiano; todos ellos fluidamente y con un buen acento que nos hace creer que Waltz es en realidad un nazi. Landa se convierte en un sofisticado personaje que automáticamente (?) odiarás, y creerás que es una persona real, un alemán de carne y hueso, y olvidarás que es un actor austriaco representando un guion. Esta actuación lo hizo digno acreedor del Oscar, el Globo de Oro, la Palma de Oro, el BAFTA, y el SAG a mejor actor de reparto.



Un sneak  peak de la entrevista


En mi opinión –lo más probable es que la mayoría de los lectores discrepen de ella– es la mejor película de Tarantino, inclusive mejor que Pulp Fiction, posee una trama más original, mejores interpretaciones, y una calidad narrativa superior. Una película perfecta en todos los aspectos y ampliamente recomendable, una joya del siglo XXI.

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