Una novela transgresiva, también
catalogada como sátira, escrita por el estadounidense Chuck Palahniuk y
publicada en 1996. El club de la pelea
obtiene mayor reconocimiento gracias a su adaptación cinematográfica bajo la
dirección de David Fincher, y estrenada en 1999, un filme que rápidamente se
convirtió en contenido de culto.
El título genera innumerables
prejuicios, que hacen creer al lector (o espectador, según sea el caso) que
leerá acerca de tipos golpeándose sin razón alguna. Cabe aclarar que eso es un
deleznable error. El club de la pelea
es una elaborada ejemplificación sobre la sociedad y el lugar del hombre
moderno en ella.
La historia narrada en primera
persona gira alrededor de un sujeto común y corriente, cuyo nombre no es
mencionado, consumista habitual, y víctima de las normas que dicta la sociedad.
Nuestro narrador, en un viaje laboral, conoce a Tyler Durden, un nihilista que
va en contra de todo lo dictado. Pronto enlazan una amistad, y el protagonista
se ve influido por los encantos de su nuevo amigo, hasta el punto de fundar un
club de lucha clandestino en un estacionamiento (que posteriormente fue mudado
al sótano de un bar).
Lo particular de la trama es que
ésta no es narrada cronológicamente, ni siquiera en el filme, lo cual agrega
dinamismo a la lectura, y curiosamente no revela ningún detalle relevante sobre
lo que sucederá más adelante. La novela inicia y termina prácticamente en el
mismo punto, relatándonos cómo terminó nuestro personaje con un arma en la
boca.
Tyler Durden es un personaje con
un nivel de construcción y complejidad asombroso. Existen varios conceptos que
lo podrían definir, tales como nihilista y anarquista; pero estas palabras se
quedan cortas a comparación de los actos de nuestro personaje secundario.
Incluso, lo podríamos considerar un auténtico terrorista que no actúa bajo ninguna
ideología, sino bajo una filosofía: la autodestrucción. Tyler está en contra
(odia) del consumismo, de Dios, las brechas sociales, la perfección, y la
civilización en sí. Esto punto se puede resumir (muy brevemente) con una de las
últimas líneas del libro de Palahniuk: Vamos
a acabar con la civilización para hacer del mundo un lugar mejor (218).
Página tras página, su comportamiento frente a la vida se modifica, y se vuelve
más oscuro.
¿Quién fue el verdadero detonante
de los conflictos presentados en El club de la pelea? Marla Singer. Una mujer
con problemas económico y emocionales que conoce (y se enamora) del Narrador.
Ella hace que todo empeore para nuestro protagonista, formando una relación
amor-odio con el mismo, y convirtiéndose un obstáculo.
Lo que posees, acabará poseyéndote (54). Un libro dedicado hacia el
consumismo, el cual es atacado fervientemente por los personajes de éste. La
lectura funciona para abrir nuestra mente respecto a nuestra actuación en la
sociedad y a nuestra vida diaria. Palahniuk nos redacta cómo la opinión popular
domina nuestras vidas, y nos presenta un escape bastante macabro de estas
situaciones.
El Narrador es un hombre que no tiene nada
atípico, tiene trabajo estable, un departamento, y muchos muebles de Ikea. Todo
marcha sin problemas hasta que sufre de insomnio. Cree vivir en un infierno
donde nunca está completamente despierto, ni completamente dormido. Acude a un
médico, y éste le dice que si quiere acabar con su insomnio, debe acudir a un
grupo de apoyo para enfermos de cáncer, para que vea en realidad qué es sufrir.
![]() |
| Tyler Durden |
En breves visitas a un grupo, se
convierte en un adicto y se incorpora a otros grupos. Termina fingiendo todas
las noches, en distintos lugares, que tiene una enfermedad terminal, y observa
la degradación mental y física de todos sus compañeros. Ahora puede dormir
tranquilamente, hasta que se topa con Marla (personaje del que ya escribí
anteriormente) en varios de esos grupos, la cual hace que nuestro narrador se
sienta como un farsante. Ahí es como todo un drama sombrío comienza.
Lo destacado no es que se presente
una técnica novelista innovadora, el autor hace mención de que repite la
fórmula de El Gran Gatsby –dos chicos
bastante diferentes entre sí se quieren quedar con la chica–, lo especial es el
enfoque sobre la sociedad (que termina convirtiéndose en otro personaje) que
Palahniuk realiza y lo retorcida que se vuelve su narrativa al narrar las
peleas y demás escenas grotescas.
La identidad es otro tema
relevante en el libro. No sabemos el nombre del protagonista, sin embargo, lo conocemos
a la perfección: sabemos qué piensa, cómo es, qué ropa usa, qué labor
desempeña, etc. Pero aun así no sabemos cómo se llama. Al leer el libro (o al
ver la película) comprenderás por qué su nombre no es mencionado, y por qué
este detalle es tan importante. La sociedad regula nuestro comportamiento, y
nos hace adoptar falsas personalidades para encajar dentro de ella, y
consecuentemente, nuestro verdadero yo
desaparece ante los demás, y sólo portamos máscaras de acuerdo a la situación.
Se utiliza la ya conocida tesis
que nuestro padre es un modelo de Dios para nosotros, pero es modificada con el
propósito de que Tyler nos explique su odio hacia Él y utilice esa filosofía
para justificar tus actos.
La autodestrucción es el concepto
más importante tanto del libro, como de la película. Presentado como una salida
del vacío existencial que sufre el narrador y como una liberación de la
angustia que conlleva vivir, logra convertirse en la única manera de obtener
satisfacción. (I Can’t Get No) Satisfaction de los Rolling Stones complementa a
la perfección la lectura, e indirectamente resume los conflictos del
protagonista con el consumo.
La adaptación cinematográfica fue
protagonizada por Edward Norton (el narrador) y Brad Pitt (Tyler Durden), en
quizás su mejor actuación. Un retrato bastante fiel a la novela, que no olvida
ningún aspecto de ésta, aunque se concentre levemente más en la relación entre
Marla (Helena Bonham Carter) y el narrador.
Dos finales completamente
distintos, pero igualmente emocionantes. Un cambio positivo por parte de
Fincher, ya que el final del libro no funcionaría en el cine, y no hubiera
tenido el mismo impacto en los espectadores (y viceversa). El final que propuso
Palahniuk, igual de bueno, abre la posibilidad de que ocurra algo más, y observemos
el gran alcance que el proyecto de Tyler logró.
Material de culto capaz de
cambiar la vida y perspectiva de cada lector o espectador. Redundante
recomendarlo.
Referencias:
Entre paréntesis las páginas en las cuales aparecen las citas utilizadas en esta reseña.
Palahniuk, El club de la pelea, DEBOLSILLO, 2015 (Mi edición.)
***


No hay comentarios.:
Publicar un comentario