domingo, 31 de julio de 2016

Conversación en La Catedral - Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa es un escritor peruano nacido en Arequipa en 1936. Con novelas como La ciudad y los perros, La casa verde y Conversación en La Catedral, la obra comentada en esta reseña; ganó prestigio internacional, y finalmente en el año 2010 fue acreedor del Nobel de Literatura.
Conversación en La Catedral fue publicada en 1969 y utiliza como excusa un fortuito rencuentro entre dos personajes clave, Zavalita y el Zambo Ambrosio, para plantear un complejo argumento que relata la vida en los distintos status sociales durante el «ochenio» dictatorial del general Manuel Odría (1948-1956), y el distinto impacto generado por opresión en cada individuo.

A pesar de morar en los linderos de una novela histórica, no guarda relación alguna con la realidad y no se enfoca en los hechos que presenciaron el ascenso y la caída de este dictador; sino que utiliza a Odría para representar, de una manera un tanto general, a las distintas dictaduras y malos gobiernos que ha enfrentado América Latina a lo largo de la historia. No es necesario tener conocimiento alguno sobre la historia de Perú para entender o disfrutar esta novela.

Más de setecientas páginas para presentar trama estructurada con múltiples diálogos empleados en distintas líneas temporales por personajes que no mantienen una relación directa entre sí. Estas voces finalmente se entrelazan para relatar las sórdidas situaciones que encara cada figura a lo largo de su vida. Los saltos temporales y el transcurso no-lineal de la narrativa es un recurso empleado por otros reconocidos novelistas como Faulkner y Pynchon. A pesar de enriquecer la obra, esto vuelve a la lectura un tanto densa, e inclusive confusa si no se lee con la atención requerida.

El autor señaló que si pudiera rescatar  del fuego una sola de sus obras, sería esta. No está para nada equivocado, ya que en este trabajo abarca fenómenos sociales y sus repercusiones en el ser humano; demuestra que sin importar tu clase social ni tu nivel intelectual puedes tener una vida infeliz repleta de tragedias.

Santiago «Zavalita», un hombre de mediana edad, introduce la lectura con un cuestionamiento que parafrasearé: « ¿en qué momento se arruinó el Perú? ». Después de preguntárselo, se topa a Ambrosio, quien solía ser el chofer de su padre, descubre que ahora se gana la vida en una perrera con un sueldo miserable. Deciden ir a conversar a un bar de mala muerte, La Catedral, ahí mismo indagan sobre lo que ha vida del otro después de tantos años y comienzan una serie de flashbacks para adentrarnos en la tensa biografía de cada individuo presentado en el libro a partir de Santiago y Ambrosio.

Conforme avanza el libro, la pregunta planteada con anterioridad se transforma en una interrogación mucho más profunda « ¿en qué momento me arruiné yo? ». Así, el autor demuestra cómo el frívolo mecanismo de las circunstancias desfavorables y las prematuras decisiones pueden alterar el rumbo de una vida.

Después de la estructura, lo mejor del libro son los arcos argumentales de los personajes. Presenciamos la evolución de cada uno de ellos a través de los años y éstos nos demuestran la decadencia humana y a la degradación social generada por los maquiavélicos fines políticos.

Observamos la pobreza, recorremos por la burocracia, pasamos por la clase media y atravesamos las condiciones más miserables del ser humano para observar desde distinta óptica la naturaleza del humano bajo los estados de la presión social y las llagas que ésta genera en la psicología del hombre.

Conversación en La Catedral es un libro como pocos; abarca una infinidad de temas y, a pesar de estar ambientada en Perú, es una novela transnacional cuyo argumento puede encajar en cualquier nación.

Aunque cuente con una gran extensión y una narrativa compleja, es una lectura que vale la pena y que no deja indiferente a nadie. Eso sí, no es para lectores neófitos; si se quiere leer a Vargas Llosa, recomiendo que se comience por La ciudad y los perros, su primera novela, un libro más corto y menos denso que al igual de ésta, define bien a sus personajes y posee con una estructura magistral.

Una de mis novelas favoritas. Indispensable para comprender al Boom Latinoamericano.  


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lunes, 25 de julio de 2016

True Detective

True Detective es una serie estadounidense producida por HBO de género policíaco que sigue un formato de antología, por lo cual cada temporada cuenta una historia diferente con un elenco de personajes distintos. Fue creada por el escritor Nic Pizzolatto y hasta hoy cuenta con dos temporadas.

El día de hoy hablaremos de la primera temporada, que es una joya infinitamente superior a la segunda temporada. Estrenada en el 2014, es protagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrleson, representando a Rust Cohle y Martin Hart respectivamente, dos detectives del estado de Luisiana.

La historia relata la exhaustiva vorágine de eventos que Rust y Martin presencian durante siete años. Todo comienza cuando nuestros protagonistas (en su primer caso en conjunto) son enviados a investigar el asesinato de una mujer, encontrada en las afueras de la ciudad, que está ligado a algún ritual satánico y aparentemente es obra de un asesino en serie.
«Trabajamos bajo la ilusión de tener un yo; una acumulación de sentidos, experiencias y sentimientos, programados con total garantía de que somos alguien, cuando en realidad no somos nadie»
Ante la gran alarma social, el asesinato obtiene una gran relevancia, por lo cual se destinan una importante cantidad de recursos para llevar a cabo la investigación.

Primero los esfuerzos de Rust y Martin son destinados al submundo de la prostitución al enterarse de que la víctima formaba parte de él. Aunque buscando en el pasado, descubren que existe una especie de conexión con la desaparición de una niña unos años atrás, confirmando la hipótesis anterior sobre la posibilidad de un asesino serial.

Conforme escudriñan más en el caso, éste se vuelve aún más grande y la trama se torna más oscura y perturbadora hasta que se introduce en la vida personal de los protagonistas y consecuentemente, hace que sus diferencias estallen.

Marty es un padre de familia, cristiano, conservador y optimista, muy bien adaptado a la población de Luisiana. A pesar de verse como el tipo de ciudadano ejemplar, es un marido infiel que no puede controlar sus impulsos.

En cambio, Rust es un oficial recién transferido de Texas. Un hombre solitario, con una personalidad oscura, y extraño. En su casa no tiene muebles a excepción de un colchón, múltiples libros sobre asesinatos, y un crucifijo al cual le adjudica un significado muy tétrico: visualizar tu propia muerte y liberación a partir de él, escapar del absurdo por un momento. Es un ateo con una filosofía pesimista. Detesta a la humanidad y a la vida en sí. Sufre de insomnio y sufre una depresión a partir de la muerte de su hija años atrás. Siempre que habla, comienza monólogos poéticos y deprimentes, remarcando el absurdo de la existencia y expresando odio hacia todos y todo; lo cual nos recuerda a filósofos como Schopenhauer o Cioran. Su actitud complica la poca relación entre él y su compañero. Además de esto, es un especialista al momento de pelear y seguir pistas.



La historia está narrada en dos líneas temporales paralelas, comenzando en el 2012 (la actualidad) con estos dos detectives ya retirados siendo interrogados por separado sobre los acontecimientos que investigaron entre 1995 y el 2002. Podemos apreciar la evolución de cada personaje y los distintos caminos que tomaron después de su abrupta y misteriosa separación.

Ocho capítulos de una hora aproximada de duración fueron necesarios para desarrollar esta laberíntica y profunda trama, en la cual no tenemos nada certero. Además de mantenernos al borde del asiento, involuntariamente nos hace reflexionar sobre la existencia y la condición humana.

Esta serie cubre todos los puntos para categorizarla excelente. Grandes actuaciones por parte de Harrelson y McConaughey que logran mantenerte en suspenso y pensar en sus personajes como personas reales. Harrelson hace que Marty nos agrade y lo veamos como un sujeto bonachón, mientras que McConaughey presenta la actuación de su vida y nos intimida con Rust hasta llegar a admirarlo y quedarnos con un poco de él.

«En la eternidad, donde no existe el tiempo, nada puede crecer, nada puede llegar a ser, nada cambia. Por eso la muerte creó el tiempo, para cultivar las cosas que matará»

Redundante alabar el guion, que además de crear una gran estructura narrativa y plantear un gran conflicto, está inspirado en varios filósofos, entre ellos Nietzsche y su mito del eterno retorno.

La dirección de Fukunaga es magnífica. Basta con ver el plano secuencia de seis minutos del cuarto capítulo para corroborar esta aseveración.

Para concluir debo mencionar que True Detective no es cualquier cosa. Es una serie que ahonda en la psique humana y en lo más oscuro de ésta hasta, finalmente, hallar la luz.





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domingo, 24 de julio de 2016

Sticky Fingers - The Rolling Stones

Los Rolling Stones son –junto a los Beatles– la banda más icónica en la historia del rock. Basta con ver los números: fundada en 1962, se consolidan la agrupación con más años activos en la historia de la música con 54 años de actividad profesional, conservando a Keith Richards (guitarra), Charlie Watts (batería) y a Mick Jagger (voz) en su formación original.  A la fecha, han vendido un estimado entre 200 y 250 millones de discos alrededor del mundo y han grabado veinticinco álbumes de estudio. El día de hoy escribo sobre uno de sus trabajos que tuvo una gran acogida por parte de la crítica y la audiencia: Sticky Fingers.

Publicado en 1971, trata los temas ya explorados por The Velvet Underground (adicciones, torturas y relaciones sexuales) y les da un enfoque distinto al utilizar pequeñas analogías y modismos en la lírica de cada uno de los tracks, sin llegar a convertirse composiciones complejas, para crear canciones pegajosas y sumamente atractivas para los aficionados de la música pop.


Portada del álbum diseñada por Andy Warhol

El undécimo álbum de los Stones cuenta por primera vez con la participación del guitarrista Mick Taylor, sustituyendo a Brian Jones. Demostró un buen trabajo al participar como guitarrista rítmico en prácticamente todas las canciones, a excepción de Sister Morphine.

El álbum es perfecto de inicio a fin. Abriendo con Brown Sugar, una pieza que comienza con un riff de Keith Richards, al que se adhiere la batería de Watts en función de crear un breve clímax instrumental para introducirnos la potente voz de Jagger. La letra es bastante escandalosa y ambigua, ya que trata temas tabúes como el sadomasoquismo y la drogadicción. Esta ambigüedad comienza desde el título, ya que Brown Sugar es un modismo para referirse a la cocaína, aunque también se puede referir a una mujer negra.



Seguimos con Sway, tema que cuenta con una voz un tanto más armoniosa de Jagger que va transformándose hasta llegar a una brutal expresión vocal para dar lugar a un solo de guitarra y concluir la canción.



Wild Horses es lo que podemos considerar como lo más relajado del álbum. Una emotiva pieza acústica con pequeños arreglos de guitarra eléctrica influenciada por la música country. Como dato curioso, quiero mencionar que un día estaba escuchando esta canción en YouTube y encontré un comentario de un individuo que relataba su intento de suicidio mientras escuchaba esta balada.



En Can’t You Hear Me Knocking encontramos hard rock con una interesante mezcla de blues. Otro gran riff por parte de Richards que es acompañado (como siempre) por la voz de Jagger, hasta que pasados casi tres minutos presenciamos una sección instrumental contando con una conga a cargo de Rocky Dijon y el saxofón de Bobby Keys. Gran trabajo que culmina con un solo Taylor, el nuevo miembro de los Stones.



Todas las canciones fueron compuestas y escritas por Mick Jagger y Keith Richards, a excepción de Sister Morphine (Marianne Faithfull, novia del vocalista en aquel entonces), y You Gotta Move, que es un cover de un tema blues escrito por Fred McDowell y Gary Davis.

A pesar de mezclar y ser inspirados por géneros ya populares en aquel entonces como el country y el blues, obtenemos una armonía sonora sensacional que sólo podemos definirla como rock and roll.



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jueves, 21 de julio de 2016

Meridiano de sangre - Cormac McCarthy

Cormac McCarthy nació en Rhode Island, Estados Unidos en 1933. Su vida está envuelta en un halo de misterios: no concede entrevistas, se rumorea que vivió bajo una torre de perforación petrolífera y que en su juventud fue un mendigo. Hoy en día es considerado como uno de los escritores más importantes de la literatura contemporánea, pero no solo de Estado Unidos, sino del mundo entero. El día de hoy escribo sobre su magnum opus: Meridiano de sangre. Una novela que sólo puedo definir con una palabra: sublime.

Blood Meridian (or the evening redness in the west) fue publicado en 1985 y sigue la historia de El Chico, un niño de catorce años cuyo padre es alcohólico y su madre ha muerto recientemente. Debido a estas circunstancias, nuestro personaje huye de su casa y emprende una travesía sin destino; hasta que cinco años después es reclutado por la pandilla de Glanton, un grupo de mercenarios –antiguos militantes de la guerra entre México y EEUU– contratados por el gobierno chihuahuense para masacrar indígenas y escalpar el cuero cabelludo de éstos, para llevarlos al gobernador Ángel Trias y recibir su paga.

Una novela que utiliza un suceso histórico como herramienta para retratar la violencia y la maldad humana. La pandilla de John Glanton existió en realidad, y su misión fue la mencionada en la breve sinopsis de arriba. Fueron contratados en 1849, y para ganar dinero con mayor facilidad asesinaban a tribus pacíficas y ciudadanos mexicanos. Posteriormente el Estado le puso precio a su cabeza (en la novela, ocho mil pesos). Junto a su pandilla tuvo que huir a Sonora, y después se desplazaron a lo que ahora es Arizona.

Gran parte del libro (por no decir que su totalidad) está repleto de sangre y masacres que se presentan en brevedad: apenas en la segunda página El Chico recibe un disparo en la espalda, justo debajo del corazón. Conforme pasan las páginas, sucesos más estremecedores son presenciados por este personaje. Cada capítulo se vuelve más oscuro, incluyendo masacres múltiples, decapitaciones y violentos asesinatos; hasta llegar al perturbador final. El título de Meridano de sangre se lo tiene bien merecido.

El Chico tiene un gran arco argumental, con una evolución bastante prometedora. A pesar de ser un antihéroe y convertirse en un criminal, no pierde su bondad ni su solidaridad. Pero es en realidad un falso protagonista, ya que a pesar de su relevancia en la lectura, hay otro personaje que podríamos definirlo como la novela en sí: el juez Holden.

El juez Holden es el líder espiritual de la pandilla de Glanton y el verdadero personaje principal del libro. Es un hombre calvo y gigantesco. Nunca duerme, mutila niños por gusto, y colecciona aves muertas. Este personaje es maldad pura, no sigue los ideales de nadie y su falta de empatía lo hace terrorífico. Sus parlamentos presentan una filosofía que contempla a la guerra como máxima deidad, aquí un par de diálogos del capítulo XVII como muestra de ello: 

War is the truest form of divination. It is the testing of one’s will and the will of another within that larger will which because it binds them is therefore forced to select. War is the ultimate game because war is at last a forcing of the unity of existence. War is god .

Explícitamente menciona que la guerra es dios. Este es tan solo un fragmento del gran diálogo de este trascendente capítulo, que funge como un medio para descubrir la personalidad de este escabroso villano, un individuo que no responde a ninguna moral y no cree en ningún principio ético. Sin duda alguna, el personaje más malévolo que he conocido por medio de la literatura.

Además del juez, otro de los puntos más impresionantes de esta distorsión de novela histórica es el paisaje. McCarthy utiliza un léxico complejo y oraciones bastante largas con pocas comas para relatar con exactitud el desierto y la frontera entre Estados Unidos y México en 1849. Un logro estético, ya que transforma en belleza locaciones bastante bizarras (en el sentido anglosajón de la palabra).

La pluma del nacido en Rhode Island no se limita a la descripción del ambiente, va más allá y redacta magistralmente prácticamente todo lo que ocurre, hasta el punto de parecer poesía en prosa. Cabe mencionar que el autor no utiliza guiones para los diálogos, pero esto no causa confusión, ya que cada personaje es desarrollado tan meticulosamente que inmediatamente sabes quién está hablando.

El tercer punto a destacar (a pesar de que esto se lea sádico) es la violencia, la sangre. Un punto de vista totalmente diferente para manejar este tema que siempre ha acompañado a la humanidad, mostrando sus atrocidades mientras se le alaba.

Una vez que se ha emprendido la lectura, nos cuestionamos en qué género en específico puede encajar. No es una novela histórica, ya que los sucesos retratados no rigen el eje central del libro. Creo que la etiqueta más aproximada sería la de western, pero ese término se queda corto y más allá de él podríamos catalogar esta novela como un western neo-bíblico con semejanzas estéticas a La Ilíada de Homero.

La mejor novela de McCarthy, por mucho. Ni La carretera (novela que lo hizo acreedor del Pulitzer en el 2007), ni No Country For Old Men (que fue adaptada cinematográfica por los hermanos Coen y recibió cuatro Premios Oscar, entre ellos el de mejor película) están a la altura de esta epopeya sanguinaria.

No es la novela ideal para adentrarse en la obra de McCarthy, – es recomendable comenzar con los dos textos mencionados en el párrafo anterior– sin embargo, es un libro que en algún punto de tu vida debes leer.



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martes, 19 de julio de 2016

Halcyon Digest - Deerhunter

Deerhunter es una banda de rock indie formada en Atlanta en el año 2001. Conformada por Bradford Cox, Lockett Pundt, Moses Archuleta y Joshua Fauver. Durante los quince años de su actividad profesional, han permanecido fuera de esa necesidad que atrae a tantos artistas que consiste en ser el centro de atención en ámbitos personales –véase el sonado asunto entre Kim Kardashian, Kanye West y Taylor Swift– dejando la música aparte para tener su momento de fama. Esta es quizás la causa por la cual son muy poco conocidos y su música tiene poca difusión en países fuera de los Estados Unidos (una prueba de ello: ninguno de sus álbumess o EP’s tienen artículo en es.wikipedia.org). El motivo de esta reseña, es invitar a los lectores a conocer a esta agrupación tan inusual y talentosa; por lo cual, escribo sobre un trabajo un tanto más digerible y un poco menos experimental: Halcyon Digest.

Tétrica portada del álbum

Este álbum, publicado en el 2010 es una pieza difícil de clasificar. Desde composiciones con una gran influencia en el rock psicodélico (Don’t Cry, Basement Scene), canciones con tonalidad pop (Memory Boy), y piezas semejantes al rock alternativo al mero estilo de Joy Division (Desire Lines). Esta diversidad complementa al disco y lo convierten en una pieza inolvidable y un poco extraña.

Lo único en común el conjunto de melodías es el gran pesimismo lírico transmitido por la expresiva voz de Cox. Basta con escuchar la letra de Helicopter para ver de qué hablamos:

Take my hand and pray with me
My final days in company
The devil now has come for me
And helicopters circling the scene

[…]

No one cares for me
I keep no company
I have minimal needs
And now they are through with me



También podemos apreciar Basement Scene, que relata una triste visión acerca del gran temor al olvido:
[…]

Dream, a little dream
About your friends and their endings
Now I wanna wake up, I wanna wake up
I wanna wake up now

It could be the death of me
Knowing that my friends will not remember me
I wanna get old, I wanna get old
I wanna get old

[…]




Para ser empáticos con Cox y sus composiciones, que también es guitarra principal de la banda, debemos conocer un poco de su biografía que resulta perturbadora hasta cierto punto. Nacido con el desorden genético del Síndrome de Marfan, dejó la preparatoria después del divorcio de sus padres. Actualmente luce un físico bastante enfermizo, parece padecer de anorexia o algún otro trastorno alimenticio. La muerte de su hermano lo afecto tanto que dedicó canciones como T.H.M a su difunto compañero. Miles de etiquetas lo acompañan, desde gay hasta asexual. Pero todo lo anterior, no tapan su gran talento como músico, siendo el principal compositor y vocalista de Deerhunter.

A pesar de ser músicos pocos conocidos para el consumidor de musical, la crítica los ha aclamado casi unánimemente y Halcyon Digest fue considerado como uno de los mejores álbumes del 2010.

Este quinto álbum de estudio de la agrupación estadounidense posee una impresionante calidad instrumental. Contando con guitarras, percusiones, armónicas, bajos y saxofones; cada canción logra un clímax inigualable gracias a la armonía creada bajo el conjunto de estos instrumentos. La pieza que brilla en este sector es el sexto track: Desire Lines. Aunque cabe aclarar que todas las canciones de este álbum producen una sinfonía bastante agradable para el oído, en especial cuando se escuchan con audífonos.



Ahora que hemos escuchado un fragmento de este disco corroboramos que es imposible categorizarlo dentro de algún género musical ya estandarizado. Sólo nos queda disfrutar de él.


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lunes, 18 de julio de 2016

Yo, robot - Isaac Asimov

Isaac Asimov fue un prodigio. Además de ser doctor en filosofía y un gran conocedor de la química, fue uno de los autores más prolíficos de la historia al haber escrito alrededor de 140 libros durante los 72 años de su vida. La mayoría de su obra consiste novelas y antologías de ciencia ficción, género del cual se le considera principal exponente, aunque no se enfrascó en ese tema y asimismo publicó múltiples ensayos de divulgación científica e historia universal. Sus obras más célebres son la trilogía de La fundación, Cien preguntas básicas sobre la ciencia; y Yo, Robot, libro del cual discutiremos en esta reseña.

Yo, Robot es una antología de relatos utópicos publicada en 1950. Como el título lo indica, el tema abordado es el cuestionamiento del lugar de los robots en una sociedad cada día más modernizada y su posición respecto a los humanos. Plantea principalmente tres cuestionamientos respecto a este gran avance de la ciencia: ¿existe un límite racional en los robots?, ¿es posible que el ser humano pierda el control sobre su producto creado?, y la más importante de todas: ¿Llegará algún día la máquina a sustituir al hombre?


Al comienzo nos son presentadas una especie de reglas las denominadas por Asimov como Las tres leyes de la robótica, estas normas fungen como un compendio imprescindible de moral aplicable a los robots inteligentes.

Los nueve relatos  que componen el libro están enlazados por un hilo argumental que muestra las paradojas y posibles defectos de estas leyes, siguiendo los conflictos que enfrentan los distintos personajes que trabajan para la U.S ROBOTS, la principal industria proveedora de esta maquinaria en el mundo. La protagonista de varias de estas historias es Susan Calvin, una especialista en el campo presentado como robopsicología: ciencia que estudia los procesos mentales de los seres artificiales.

Conforme avanza la lectura, observamos los distintos avances en la robótica. Comenzando con Robbie, un robot que no tiene voz, y concluyendo en Stephen Byreley; un robot con una gran capacidad racional, y un alto cargo en el gobierno.

Cada historia tiene una longitud aproximada de treinta páginas y plantea ejercicios intelectuales que indagan sobre el lugar del hombre moderno en el mundo de la tecnología.

Al concluir con estas divertidas y digeribles historias, se invita a una exhaustiva reflexión sobre la misma condición humana.

Más que responder a las preguntas presentadas con anterioridad, la duda se convierte más profunda y nacen nuevos pensamientos inquietantes, estos se complementan con los grandes avances de la ciencia en los últimos años; y no solo en el campo de la robótica, sino también en las travesías espaciales, como en la sonda Juno enviada a Júpiter por la NASA para estudiar los detalles de su órbita polar, y las recientes exploraciones tecnológicas en Marte que dieron como resultado las pruebas de agua en este planeta.

Los viajes interestelares también son planteados en varios de los relatos de esta obra, una prueba de la gran visión utópica del escritor norteamericano de origen ruso. Cabe mencionar que el libro fue escrito diecinueve años antes de la llegada del hombre a la luna.

Un libro sumamente recomendado, una lectura ligera, ideal para comenzar con la extensa obra de Isaac Asimov, y reflexionar.



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lunes, 4 de julio de 2016

El sabor de las cerezas

El día de hoy murió en París el cineasta iraní Abbas Kiarostami. A razón de este trágico suceso, el día de hoy reseñaré el largometraje que lo hizo ganador de la Palma de Oro en 1997: El sabor de las cerezas.

Un hombre de mediana edad conduce por Teherán en busca de alguien que le realice cierto trabajo. Durante sus conversaciones con los distintos candidatos (un soldado, un seminarista, y un taxidermista turco) conocemos su propósito: su plan es suicidarse y necesita a otro hombre que entierre su cuerpo. El argumento es sencillo; sin embargo, está cargado de filosofía y reflexiones acerca del suicidio por parte de los tres personajes que fueron escogidos por el señor Badii.

Es redundante mencionar que el tema central tratado por Kiarostami es el suicidio, aun así, cabe mencionar que este es analizado por los personajes de una manera distinta. El joven soldado se asusta después al enterarse de su deber; El seminarista utiliza argumentos religiosos para no cumplir con su trabajo e intentar que el señor Badii cambie de parecer; el viejo taxidermista acepta se compromete a realizar esta misión ya que necesita el dinero, pero recita un monólogo bastante interesante sobre el suicidio y su experiencia personal con él: un día, decidió acabar con su vida. Tomó una cuerda, y al anochecer fue a unos árboles a colgarse. Subió a atar la cuerda, y descubrió que aquellos árboles eran cerezos. Probó una cereza, un último bocadillo antes de morir. Estaba deliciosa. Comió más cerezas hasta que unos niños llegaron y le pidieron que agitara el árbol para poder recolectar cerezas. Al amanecer, regresó a casa con estos frutos.

Cada acción de los distintos personajes representa el pensamiento de tres clases de personas, los militares, los religiosos (independientemente de la religión, ya que todas condenan el suicidio), y el hombre civil. Podemos inferir que Kiarostami ve a los soldados como unos cobardes, ya que aunque tengan el valor de utilizar una pistola, no pueden afrontar la muerte. Del seminarista observamos que antepone al Corán sobre cualquier situación, utilizando los mismos sermones de siempre con apatía. El civil intenta, como los individuos anteriores, convencer al hombre que no se mate, aunque si esta es su decisión, cumplirá su prometido y no lo traicionará.

De la anécdota del taxidermista podemos corroborar que en el apego de un hombre a la vida hay algo más fuerte que en todas las miserias del mundo. Aquél parlamento hizo que Badii dudara sobre su intención.

Las cerezas fungen como una metáfora, ya que en Irán, son un fruto poco común y muy difícil de hallar; representan el balance entre lo agrio y lo dulce de la vida.

Badii es un hombre que cree que la vida ya no tiene sentido para él. No son revelados los hechos que lo influyen a cometer esto, pero entendemos que es alguien que sufre en demasía y tiene algún problema. Piensa estar seguro del sentido de la existencia.

La cinematografía es bastante sencilla, sigue al protagonista (Homayon Ershadi) paseando en su Range Rover por las afueras de la ciudad buscando a una persona. Esto ocasiona que la película sea lenta, se le debe tener paciencia y disfrutar de cada diálogo. No es recomendada para cualquier persona.

El final es el equivalente artístico al test de Rorschach, ya que como es abierto, hace que te proyectes en este polémico tema, y decidas sobre el destino del personaje. ¿Habrá abandonado el sabor de las cerezas?

La película se encuentra completa en YouTube (asimismo, se encuentra en esta entrada) con buena calidad, y subtítulos en español.

Una cinta que si logras apreciar, conservará un lugar en tu mente.






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sábado, 2 de julio de 2016

Pulp Fiction

Pulp Fiction, dirigida por Quentin Tarantino y coescrita junto a Roger Avary, fue estrenada en 1994 en el Festival de Cine de Cannes, donde obtuvo la Palma de Oro y fue alabada por el jurado. Tiempos Violentos (como fue traducida en México) es una película dividida en siete partes, sin orden cronológico respetado, que se relacionan entre sí y principalmente narran tres historias con distintos personajes.

El filme comienza en una cafetería con un personaje que llegamos a conocer como «Pumpkin» (Tim Roth) y su pareja, los cuales planean asaltar el lugar. Después, nos trasladamos a los personajes principales de la cinta: Jules, interpretado por Samuel L. Jackson, y Vincent (John Travolta), dos criminales que a cargo de su jefe deben recuperar un maletín cuyo contenido nunca observaremos. La tercera «historia» sigue a Bruce Willis encarnando a un boxeador que intenta huir de sus problemas. En el transcurso de la narrativa, acontecen distintas situaciones que agregan humor y violencia a la trama.



¿Qué podemos destacar del segundo largometraje de Tarantino? Prácticamente todo: desde el soundtrack, pasando por la dirección, y llegando hasta las actuaciones; la película es impecable. Nunca cae en puntos flojos ni se reserva el lujo de poseer escenas prescindibles. El conflicto es presentado con velocidad y desarrollado con sutileza para no caer en el tedio. Las actuaciones son excelente, automáticamente simpatizas con los personajes y te diviertes con sus ecléticos diálogos; esto se debe en gran medida al elenco, que además de contar con los actores anteriormente mencionados, incluye a Christopher Walken, Uma Thurman y Harvey Keitel.

Apreciada por el público y la crítica, Pulp Fiction pasó a la historia ya que a pesar de ser una película independiente, recaudó más de 200 millones de dólares y cambió las maneras de hacer cine al romper el esquema lineal en los guiones, incluir violencia en demasía y diálogos hilarantes. La película con la cual Tarantino obtuvo prestigio internacional y su primer Oscar, en este caso por mejor guion original.

Largos diálogos que añaden intensidad a la escena que están repletos de lenguaje coloquial y palabras altisonantes (fuck se repite 265 veces) que enriquecen el humor negro y la violencia presentada. Nos presentan con minuciosidad parlamentos memorables y  frases absurdas.




Tarantino historias típicas en la ficción, como el caso de los matones que deben abrirse paso por la sociedad por medio de la violencia para obtener un objetivo, del sujeto que se enamora de la esposa de su jefe, del personaje que debe huir de la ciudad, y las reinventa por completo incluyendo referencias al cine clásico y a la cultura popular; de ahí que reciba su título, lo cual es presentado al comienzo de la cinta con el significado de Pulp según el American Heritage Dictionary.

Una película apta para aquellos que no se ofenden con las groserías y  disfrutan ver algo de violencia tragicómica; también para aquellos que buscan un guion complejo y fluido, escenas memorables, buenas actuaciones y un característico soundtrack.

Sin duda, una de las cintas más influyentes del cine contemporáneo y un futuro clásico. Obligada para cualquier amante del séptimo arte, o mejor dicho, para cualquier persona.



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