lunes, 18 de julio de 2016

Yo, robot - Isaac Asimov

Isaac Asimov fue un prodigio. Además de ser doctor en filosofía y un gran conocedor de la química, fue uno de los autores más prolíficos de la historia al haber escrito alrededor de 140 libros durante los 72 años de su vida. La mayoría de su obra consiste novelas y antologías de ciencia ficción, género del cual se le considera principal exponente, aunque no se enfrascó en ese tema y asimismo publicó múltiples ensayos de divulgación científica e historia universal. Sus obras más célebres son la trilogía de La fundación, Cien preguntas básicas sobre la ciencia; y Yo, Robot, libro del cual discutiremos en esta reseña.

Yo, Robot es una antología de relatos utópicos publicada en 1950. Como el título lo indica, el tema abordado es el cuestionamiento del lugar de los robots en una sociedad cada día más modernizada y su posición respecto a los humanos. Plantea principalmente tres cuestionamientos respecto a este gran avance de la ciencia: ¿existe un límite racional en los robots?, ¿es posible que el ser humano pierda el control sobre su producto creado?, y la más importante de todas: ¿Llegará algún día la máquina a sustituir al hombre?


Al comienzo nos son presentadas una especie de reglas las denominadas por Asimov como Las tres leyes de la robótica, estas normas fungen como un compendio imprescindible de moral aplicable a los robots inteligentes.

Los nueve relatos  que componen el libro están enlazados por un hilo argumental que muestra las paradojas y posibles defectos de estas leyes, siguiendo los conflictos que enfrentan los distintos personajes que trabajan para la U.S ROBOTS, la principal industria proveedora de esta maquinaria en el mundo. La protagonista de varias de estas historias es Susan Calvin, una especialista en el campo presentado como robopsicología: ciencia que estudia los procesos mentales de los seres artificiales.

Conforme avanza la lectura, observamos los distintos avances en la robótica. Comenzando con Robbie, un robot que no tiene voz, y concluyendo en Stephen Byreley; un robot con una gran capacidad racional, y un alto cargo en el gobierno.

Cada historia tiene una longitud aproximada de treinta páginas y plantea ejercicios intelectuales que indagan sobre el lugar del hombre moderno en el mundo de la tecnología.

Al concluir con estas divertidas y digeribles historias, se invita a una exhaustiva reflexión sobre la misma condición humana.

Más que responder a las preguntas presentadas con anterioridad, la duda se convierte más profunda y nacen nuevos pensamientos inquietantes, estos se complementan con los grandes avances de la ciencia en los últimos años; y no solo en el campo de la robótica, sino también en las travesías espaciales, como en la sonda Juno enviada a Júpiter por la NASA para estudiar los detalles de su órbita polar, y las recientes exploraciones tecnológicas en Marte que dieron como resultado las pruebas de agua en este planeta.

Los viajes interestelares también son planteados en varios de los relatos de esta obra, una prueba de la gran visión utópica del escritor norteamericano de origen ruso. Cabe mencionar que el libro fue escrito diecinueve años antes de la llegada del hombre a la luna.

Un libro sumamente recomendado, una lectura ligera, ideal para comenzar con la extensa obra de Isaac Asimov, y reflexionar.



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