La trilogía de Nueva York, conformada
por Ciudad de Cristal, Fantasmas y La Habitación Cerrada; es una serie de breves novelas detectivescas
con tintes metafísicos y toques surrealistas. Publicadas entre 1986 y 1987,
Paul Auster dio un giro a lo conocido como literatura policiaca modificando el
esquema ya característico de los libros de misterio, utilizando referencias (y
analogías) a clásicos como el Quijote, Walden, y las novelas de Nathaniel
Hawthrone, y eliminando cualquier clase de hipótesis acerca de la trama, hasta
llegar a un punto de no saber qué está sucediendo en realidad, y qué es
producto del delirio de los personajes.
Tres historias aparentemente
independientes, donde Nueva York no sólo rige como locación de las mismas, sino
como personaje en sí. Un universo urbano desarrollado a la perfección, culpable
de que el lector se sumerja en el libro y una vez que haya comenzado la
lectura, no pueda parar hasta terminar.
Auster impregna obsesión,
melancolía y desesperación en sus personajes, lo cual no hace nada más que
agregar nuevas interrogantes y mayor tensión a la trama.
La cumbre literaria de este autor
varias veces nominado al Nobel de Literatura. A pesar de no contar con subtramas,
y manejar pocos personajes, la lectura no pierde peso. Estas ausencias son
prácticamente imperceptibles, ya que el neoyorquino tapa estos “huecos”
adentrándose en la psique humana y experimentando recursos narrativos bastante
innovadores.
Para disfrutar al máximo esta
lectura, debes tener un nivel cultural aceptable,
para así, comprender todas las referencias a trabajos y escritores clásicos.
Entenderás que en La trilogía de Nueva
York las coincidencias no existen. Todo libro o evento histórico mencionado
está directamente relacionado con el conflicto principal.
La identidad se convierte en un
aspecto importante, pero no trabaja como típicamente lo hace en los thrillers
tradicionales; no se pregunta quién lo
hizo, eso es algo que ya conocemos. Nuestro protagonista llega al punto de
cuestionarse quién es él y su
incierto destino.
Sin lugar a dudas, el azar es el
tema central del libro. Todo y todos giran
a su alrededor. Las coincidencias con las que se encuentran los personajes son puntos
clave que modifican el transcurso de la narrativa y aguardan desagradables sorpresas
a éstos. El azar y el conjunto de eventos atípicos crean situaciones de
inquietud que enganchan al lector.
Ciudad de Cristal
«Todo empezó por un número equivocado, el teléfono sonó tres veces en la mitad de la noche y la voz al otro lado preguntó por alguien que no era él.»
Las primeras líneas de Ciudad de Cristal, una rápida
introducción a lo que será el conflicto. Un escritor de literatura policíaca
(que publica bajo el seudónimo de William Wilson), Daniel Quinn, recibe una
llamada telefónica que solicita los servicios de un detective llamado Paul
Auster. Quinn finge ser Auster y se adentra en un juego de apariencias donde él
toma el papel de detective y se convierte en víctima de un final implacable.
Como se puede observar, el autor tiene
un cameo literario, y a pesar de
convertirse en un personaje de la novela, no roba protagonismo, y aparece como
un personaje secundario, donde poco a poco pierde relevancia.
Quizás la mejor novela de esta
trilogía. La más larga y elaborada, donde Nueva York es glorificada y
explorada.
Fantasmas
Experimentalismo literario. Los
personajes y lugares carecen de nombre, se les asignan colores. Azul tiene la
misión de vigilar a Negro, debido a un encargo de Blanco. La acción sigue a la
calle Naranja, donde Azul observa a Negro día y noche. Llegamos a un punto en
el cual no sabemos quién vigila a quién, y por qué Blanco ha sido tan
misterioso. La pieza más corta de la trilogía, pero no le exige nada a las
otras dos.
La Habitación Cerrada
Culminante conclusión donde las tramas
anteriores se conectan. Un personaje sin nombre recibe una carta de la esposa
de su mejor amigo de la infancia, ésta le menciona que su marido ha
desaparecido. El protagonista se enfrenta a sus memorias y a la nostalgia para
averiguar por qué ha decidido
desaparecer Fanshawe, su único amigo. La historia más intrigante y emocionante
de este conjunto de novelas. Los cabos son atados y obtenemos un cierre
espectacular.
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Auster se consolida como un excelente autor y obtiene el prestigio internacional. Reinventa la literatura
contemporánea y el género del suspenso. Digerible y con un vocabulario
sencillo. Ideal para comenzar con el escritor del azar.
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