miércoles, 25 de mayo de 2016

Unknown Pleasures - Joy Division

El álbum debut de Joy Division publicado en junio de 1979 es el antecedente de lo que hoy en día conocemos como rock alternativo.  

Una de las composiciones más complejas de la década de los 70’s, que se ha categorizado como un disco de culto, ha impactado a la audiencia y a una multitud de músicos (como Nirvana, Pixies, U2, etc.) gracias a la potente lírica del vocalista Ian Curtis.


Es imposible comprender esta pieza musical si no conocemos su trasfondo. Curtis, el principal compositor del grupo mancuniano, fue un ferviente admirador de Bowie, The Velvet Underground e Iggy Pop en el campo de la música, pero fuera de éste, sus mayores influencias fueron Kafka, William Burroughs, Hesse y Sartre. Epiléptico y depresivo, Ian relataba sucesos autobiográficos y atormentadores dentro de las canciones presentes en este trabajo. She´s Lost Control es el ejemplo más claro: relata cómo presenció a una chica epiléptica sufrir un ataque frente a él.

Disorder es la “presentación” de la agrupación frente al mundo. Comienza con la batería de Morris, continúa con el bajo de Peter Hook, se adhiere la guitarra de Summer y la voz de Curtis penetra en un auge instrumental.

She's Lost Control


A pesar de ser calificado como un álbum post-punk, su sonido marcó a una generación y se conformó como un pilar del alternative. El instrumente predominante es el bajo, que comúnmente da pie a los tracks y marca el ritmo de éstos. La guitarra y la batería no se quedan detrás, sin embargo, no sobresalen como se acostumbra en el rock. La voz grave de Curtis les da una tonalidad distinta a las melodía agregándoles melancolía, y en algunos casos, indiferencia.

Industrialización, sufrimiento y la deshumanización de Inglaterra fueron tópico a tocar en este disco. Oscuro e intrigante, se convirtió en un himno de la juventud en aquellos entonces. La demanda fue grande, aunque lamentablemente ha disminuido y se ha convertido en una pieza escuchada (y apreciada) sólo por melómanos.

Rápidamente el público conoció a Joy Division, gracias a su innovador y particular estilo; separándose de lo anteriormente establecido y sin ninguna influencia directa (especificamente en su sonido) fueron alabados por la crítica y marcaron una “era” musical, a pesar de su poca duración. Un año después de la publicación de este álbum, Ian Curtis se suicidó. Las causas son aún desconocidas, sin embargo se asume que sus problemas personales, su adicción a los fármacos, y su salud cada vez más agraviada debido a la gran cantidad de conciertos fueron causa de esta tragedia.


Existe una probabilidad muy grande de que a primera instancia el disco no sea de tu agrado. Es común. No es un trabajo digerible, debes dedicar un tiempo para sumergirte en las letras y su ritmo. Una vez que conoces el trasfondo y lo escuchas (e inclusive analizas) por segunda vez, te fascinará. Recomendado para adentrarte en un universo nuevo, para saber qué es música: para comprender la música de hoy, debemos conocer las composiciones de ayer.



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