Birdman (o la inesperada virtud
de la ignorancia), es una película de humor negro, con tintes filosóficos,
estrenada en el 2014 y dirigida, por Alejandro G. Iñárritu. La producción
cuenta con las interpretaciones de Michael Keaton, Edward Norton, Emma Stone, y
la cinematografía del Chivo Lubezki.
La película obtuvo nueve nominaciones en los premios Oscar, aunque finalmente,
sólo fue acreedora de cuatro de ellos: mejor película, mejor fotografía, mejor
guion original y mejor dirección.
La película, filmada con un
particular estilo, en el cual no se aprecian los cortes de escena –salvo una excepción–,
y nos da una ilusión de que ha sido filmada en sólo dos tomas, nos cuenta el
ambicioso proyecto de Riggan, (Michael Keaton), producir, dirigir y
protagonizar una obra de teatro independiente. Riggan es atormentado por la
fama y la crítica, después de filmar las exitosas películas sobre el superhéroe
Birdman, y no poder seguir trabajando
sin que se le relacione con este personaje. Esta es una referencia explícita a
la carrera de Michael Keaton, que después de haber interpretado a Batman, quedó
en el olvido, su carrera parecía haber terminado, pocas películas y no muy
exitosas, hasta que llegó Iñárritu, y lo hizo interpretar algo que él conoció a
la perfección, la decadencia.
Riggan, con la ayuda de una de
sus actrices, contrata al célebre actor de método Mike (Edward Norton), a pesar
de su talento, se convierte en otro problema para nuestro debido a su mal
carácter y arrogancia. Mientras la trama va avanzando, la cantidad de problemas
aumentan, cada preestreno de la obra es un absoluto desastre, hace que nos
preocupemos por el estreno que importa
y la crítica. Sam (Emma Stone), la hija de Riggan recae en su adicción a las
drogas, se enamora de Mike, y su relación con su padre y los demás es cada vez
más turbia. Para empeorar todo, la voz de Birdman
(su álter ego, inclusive, podríamos decir que es su subconsciente) lo acosa
e intenta controlarlo.
El guion es bastante elaborado,
incluso, algo complejo, podemos observar espejismos del protagonista y saltos
temporales. Se tratan temas poco recurrentes en el mundo del cine, como la
decadencia artística, la fama, el suicidio, la egolatría, la trascendencia
humana y artística, etcétera.
Aunque se manejen tópicos
bastante serios, el filme no pierde su gracia, un humor oscuro y lleno de
referencias a la cultura popular. Este humor no raya en lo absurdo, ni intenta
hacer bromas de pastelazo, todos los
diálogos en los que se emplea éste, son justificados y no temen sorprender al espectador.
Las actuaciones, magníficas. Los
actores tienen química, y logran
transmitirnos los sentimientos de los personajes de sus respectivos personajes,
nos hacen estar nerviosos y emocionados por el estreno de la obra, nos invitan
a reflexionar sobre nuestra trascendencia y vanidad, tal como Emma Stone lo
hace en esta escena:
Una película que no es apta para
cualquiera, si el título de ésta, te hace creer que verás acción o a un
superhéroe combatiendo el mal, no la deberías ver. Recomendada para quienes
quieren reflexionar y mirar un futuro clásico del séptimo arte. Digna ganadora
del Oscar a mejor película; la combinación Iñárritu-Lubezki convirtió lo que
pudo ser una buena película en algo excelente. Desde mi punto de vista, no hay
puntos negativos en el filme, una respetable dedicación y paciencia por parte
de sus productores hizo posible Birdman.
***


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